Dictadura fabrica delitos a ciudadanos azul y blanco

El régimen sandinista ha recrudecido las amenazas y la represión, en contra el pueblo nicaragüense. En los últimas semanas el ataque descarado hacia periodistas independientes ha sido evidente, asimismo han retomado la persecución en contra de ciudadanos que participaron activamente  en los tranques, desde los cuales se hizo fuerte  presión a la dictadura y en dónde murieron muchos nicaragüenses, asesinados por la policía y por grupos paramilitares. 

Días atrás, la dictadura filtró a través de sus grupos de WhatsApp y círculos de conspiración organizados en todo el territorio nacional, órdenes de capturas de jóvenes tranqueros, la mayoría exiliados, así como también para  periodistas independientes que han ejercido oposición no sólo desde las redes sociales, sino también desde las barricadas, como es el caso de la periodista caraceña Gema Serrano, quien tiene orden de captura por un sinnúmero de acusaciones, entre ellas, terrorismo, crimen organizado, abastecimiento de armas y golpe de estado en contra del gobierno sandinista. 

Luego de la Operación Limpieza, Serrano se exilió junto a su familia. Su vivienda, en Jinotepe, fue saqueada. Ella continua ejerciendo periodismo de manera independiente a través de sus redes sociales y actualmente se encuentra  trabajando en un proyecto de radio en línea, que pronto saldrá al aire, según relató a Nicaragua Insurrecta. 

Sobre las acusaciones que pesan en su contra, por parte del régimen, dijo no saber el porqué le imputan todos esos cargos y en el caso del "monitoreo de Radio" (Aue se menciona en la orden judicial) aclara  que se trata de una aplicación que los tranqueros utilizaban para mantenerse comunicados entre diferentes sectores del departamento, para transmitir  información sobre los ataques y los intentos de entrada  de paramilitares a la ciudad de Jinotepe, mismos que, según ella, fueron un sinnúmero, sin embargo lograron hacerles frente, hasta que los aparatos represivos  de la dictadura, hicieron uso excesivo de la fuerza y de su armamento, provocando  la masacre del 8 de Julio.

“Alertar sobre los ataques para que los miuchachos se protegieran y buscar  una ruta de evacuación para tartar de salvar vidas no es un delito" dice Serrano. 

La periodista permaneció en el tranque de San José hasta el primer ataque el 12 de Junio, luego de que se levantaron los  tranques en toda la ciudad, ella se trasladó al tranque Diriangén, que vigilaba el perimetro de la zona central entre el San José y el Hospital Santiago y el que sirvió como escudo para cubrir la retirada de los jóvenes durante el ataque del 8 de Julio, siendo éste el último tranque que se desarticuló en la ciudad de Jinotepe. 

"Muchos de los jóvenes apresados, ni siquiera tenían una orden de arresto, si no que fueron fabricadas luego de sus capturas, muchas de ellas no poseen todos los datos, ni fechas, pues luego fueron llenadas a conveniencia por la policía de Ortega" comentó Gema Serrano, ampliando un poco acerca del contexto de su participación en los tranques del departamento de Carazo.