Régimen orteguista acusa por delito común a excarcelado político que protestó en la UCA

El excarcelado político y estudiante universitario Kevin Solís, de 26 años, nuevamente se encuentra tras las celdas de la Dirección de Auxilio Judicial, conocido como El Chipote. En esta ocasión, el manifestante es acusado de cometer un robo agravado contra el fanático orteguista José Leonel Suazo que, durante una protesta realizada el pasado 03 febrero por estudiantes de la Universidad Centroamericana (UCA), fotografiaba a los universitarios. 

La abogada defensora de Solís, Aura Alarcón, señaló que el proceso iniciado contra su representado desde la detención fue “completamente ilegal”. Solís fue detenido en horas de la mañana del pasado seis de febrero, cerca del portón este de la UCA, por civiles a bordo de una camioneta negra.

“La Policía salió legalizando su detención a eso de las seis de la tarde del jueves. Lo acusan a él y a dos personas más”, explicó Alarcón.

Los otros dos manifestantes acusados de agredir al fanático orteguista son:. Gerson Suazo Báez y Enmanuel Torres Espinoza. Ambos aún no son detenidos, pero ya se ha girado orden de captura y allanamiento en su contra.En la audiencia preliminar, realizada el pasado ocho de febrero, Kevin -estudiante de Derecho- tuvo la oportunidad de expresarle a su defensora que durante la detención fue golpeado por los civiles. Alarcón dijo estar preocupada por las secuelas psicológicas que pueda dejar en su defendido el hecho que las autoridades policiales lo tengan en celdas aisladas y oscuras, además que lo saquen a interrogatorios, donde le dicen que “deje de joder”, en alusión a la participación del manifestante en protestas contra la dictadura orteguista.

Alarcón explicó que, durante la audiencia preliminar, además de escuchar la denuncia de su defendido, también conoció la versión del Ministerio Público, en la que la supuesta víctima afirma que fue “interceptada por Kevin y otras dos personas cerca de un portón de la UCA antes de salir y, puestos ahí, lo agarraron a puñetazos, lo agarraron de los brazos, que Kevin se sacó la faja, lo fajeó y, luego, lo sujetaron de los brazos para que un cuarto sujeto le sustrajeron la cartera con sus documentos y otras pertenencias”.La versión de la supuesta víctima no coincide con videos que circulan en las redes sociales, donde a Solís no se le ve, y solo se aprecia a otros jóvenes indicando que borre las fotos que este le había tomado. Además, se ve el momento preciso en el que Suazo es escoltado por los guardas de seguridad del alma mater hasta la salida del costado oeste.

En ningún momento se ve a nadie golpeando a Suazo con una faja y tampoco se aprecia que lo están golpeando entre tres, únicamente, se ve que le pintan la camisa con sprays de pintura azul, sin embargo, no se aprecia quién lo está haciendo.La defensora de Solís dijo tener elementos para demostrar que su defendido “no estaba” en el lugar de los hechos, por lo que, indica que es irrefutable “su inocencia”.

La pena que estipula el Código Penal para el delito de robo agravado es de 4 a 7 años. La abogada considera que esta es una acción gubernamental para “intimidar a la juventud, para evitar que sigan protestando porque cuando detuvieron a Kevin lo que le decían es que dejara de joder, entonces, esas circunstancias son parte de los patrones de represión que se están dando, como son las recapturas y la criminalización de la protesta, a través de acusaciones formuladas por delitos comunes”.

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