HONDURAS: INVESTIGAN A MENORES POR MUERTE DE NIÑO DE 10 AÑOS

Agentes de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) de Choloma trabajan en la recolección de indicios e indagan para dar con el responsable material e intelectual del crimen del pequeño Lincoln Samir Baca Oliva (10). El menor que cursaba tercer grado en el centro educativo básico Lempira desapareció el domingo 1 de marzo y tres días después fue encontrado sin vida, boca abajo y en avanzado estado de putrefacción en un canal en la colonia Sierra Verde. El dictamen de la autopsia practicada al cadáver del pequeño estableció que murió de asfixia por sumersión, pero agregó que presentaba un golpe en la sien derecha con un objeto contuso que podría haber sido un palo. A raíz del golpe, el niño se desmayó, cayó boca abajo al canal y, como no fue auxiliado, se ahogó.
Los investigadores de la DNIC realizaron una nueva inspección en el sitio donde se encontró el cadáver del menor.
Investigan a amiguitos Según las investigaciones, Lincoln acudía todos los días y se reunía con otros menores en un potrero donde fue encontrado ultimado. Roberto López Rodríguez, jefe de la DNIC de Choloma, informó que se investiga el entorno del pequeño y los otros menores con quienes estaba ese día. El jefe policial indicó que una de las hipótesis principales en torno a la muerte del menor es que quienes le quitaron la vida fueron los amiguitos, bajo los efectos de la droga. “Se investigan los nombres de los menores con quienes el victimado estaba en ese lugar. Formaban un grupo de unos ocho a 10 cipotes, entre las edades de 10 a 16 años, que se reunían a fumar marihuana. Al niño lo mandaban a comprar la droga, él la llevaba y entre todos la consumían”, informó López. “Según las investigaciones, bajo los efectos de la droga, tuvieron un pleito y uno de esos menores le dio un golpe contuso con un palo que provocó que se desmayara y cayera al agua. Al ver esa situación, los menores se fueron del lugar y ninguno informó a nadie”, explicó el jefe policial. Lincoln residía en la colonia Prados uno, en Choloma, con su padre y tres hermanos. Su familia se fue el viernes a la zona sur del país. En la casa quedó viviendo un tío del menor, quien contó que la madre del niño los dejó y su hermano Santos Reyes Baca tuvo que criarlos.