LOS SECRETOS DE LOS BUENOS RENDIMIENTOS EN LA CAFICULTURA

Los caficultores antes creían que cuatro aplicaciones de fungicidas al año eran suficientes para contrarrestar la roya en el café. También creían que con dos o tres aplicaciones de fertilizantes bastaba para la nutrición de sus cafetales. Los resultados de esas malas prácticas agrícolas son los bajos rendimientos en la caficultura del país, donde se estima oficialmente que el rendimiento promedio nacional apenas asciende a 12 quintales por manzana. “Anteriormente teníamos la idea metida en la cabeza que con cuatro aplicaciones de fungicida al año controlábamos la roya. Eso creíamos hace unos cinco años, pero ahora estamos obligados a monitorear los factores externos”, expresó Daniel Ruiz, administrador de la finca El Cortijo, en Matagalpa. Es una idea que ya salió de la mente de algunos caficultores, que han optado por tecnificar sus fincas, para aumentar su producción y también sus ganancias. Entre esos productores está Federico López, propietario de la finca Las Camelias (en Jinotega), la cual ha conseguido rendimientos de más de 80 quintales por manzana, ocho veces más que el rendimiento promedio nacional. LA ROYA El administrador de la finca El Cortijo, una finca que actualmente tiene un rendimiento promedio de 40 quintales oro por manzana, de las variedades caturra y catuaí, destacó que han aprendido a monitorear el clima y eso les ha valido para contrarrestar la roya y bajar sus costos de producción. Ruiz explicó que el ataque severo de la roya hoy día se debe a las variaciones climáticas, es decir, altas temperaturas y lluvias repentinas. “Con el monitoreo del clima, lo que hacemos es que monitoreamos la temperatura. Por ejemplo, si yo cuento 30 días que no llueven y sube la temperatura arriba de 30 grados, cuando llueva estoy seguro que la roya se me va a disparar. Entonces, también monitoreamos las lluvias”, explicó Ruiz. Una vez que detectan esas variaciones climáticas y que puede traer un ataque severo de roya, el administrador de la finca El Cortijo manifestó que acercan los intervalos de aplicación de fungicida. “Si nosotros vemos que el intervalo de aplicación es de cada 50 días y miramos que hay mucha variabilidad climática, entonces lo aceleramos a 30 ó 35 días, porque estamos seguros que la roya es más agresiva con las variaciones climáticas”, sostuvo. Hoy día, esa propiedad de 70 manzanas, tiene un nivel de incidencia de roya de apenas 1.29%, que Ruiz lo considera “muy bajísimo”. Cabe recordar que entre 2012 y 2013, la roya afectó a un 37% de los cafetales de Nicaragua. Tecnificar Julio César Guido es un ingeniero agrónomo que se ha especializado en nutrición vegetal. Trabaja con varios caficultores exitosos del país, que han alcanzado buenos rendimientos en sus fincas, como Federico López, y Omar Ulises Leclair. “Son productores de avanzada, que tienen arriba de 50 quintales por manzana, hasta más de 80 quintales por manzana”, refirió. ¿Cómo han conseguido estos productores encontrar el secreto para mejorar su productividad? Guido sostiene que se debe tener un plan, que contenga varios aspectos, como la selección de semillas, análisis de suelos, análisis de aplicaciones de fertilizantes, herbicidas y fungicidas y un buen manejo agronómico. “Nosotros calibramos nuestros planes nutricionales. Vemos cómo están los suelos, cómo fue la producción anterior, qué elementos se nos quedaron bajos, qué tenemos que ajustar, distanciamiento de plantas, entre otros”, explicó el experto. Según Guido, el 80% o 90% del éxito de las fincas que se han tecnificado y tienen buenos rendimientos se lo deben a la nutrición vegetal y luego a aspectos como la selección de variedades de cafés promisorias, que genéticamente tengan potencial de producción. Pero advirtió que la solución de un caficultor no es necesariamente la de otro, y que no se puede cambiar de la noche a la mañana. “Por ejemplo, había gente que aplicaba fertilizantes en sus fincas de café dos veces, sin análisis de suelo ni foliares, pero hoy día lo hacen de manera dirigida o sea tecnificada”, subrayó. END