LA INSÓLITA EXPLICACIÓN DE POR QUÉ SUSAN SARANDON VOTARÍA A DONALD TRUMP

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Susan Sarandon se parece a muchos de los seguidores de Bernie Sanders: considera al senador de Vermont como un modelo de honradez, no confía en Hillary Clinton y no está conforme con el statu quo en los Estados Unidos.
 
Sin embargo, de acuerdo con la web de The Atlantic, la ganadora de un Oscar ha sorprendido con su visión sobre las elecciones estadounidenses y ha abierto la polémica con una de sus respuestas en el programa de Chris Hayes en MSNBC.
 
 
Susan Sarandon respalda al candidato demócrata Bernie Sanders
 
 
Después de argumentar por qué apoya a Sanders y citar su historial de políticas en lo relativo al libre comercio, las prisiones y los alimentos genéticamente modificados, entre otras cosas, el conductor le recordó a la actriz que las elecciones se tratan de tomar decisiones y le preguntó si votaría por Clinton en una hipotética elección general en la que la demócrata enfrentaría a Donald Trump.
 
"Creo que Bernie llamará a la gente a votar por Clinton, porque no es una persona con un gran ego", dijo. "Pero creo que hay mucha gente que pensará: 'Lo siento, pero no puedo hacer eso'". Cuando fue consultada sobre qué haría ella ante una situación de ese tipo, agregó: "No lo se. Veré qué pasa".
 
"¿En serio?", preguntó incrédulo el conductor del programa.
 
"Algunas personas creen que Donald Trump traerá inmediatamente una revolución, ¿sabes? Que si él gana, las cosas explotarán", contestó la actriz.
 
Hayes acusó a Sarandon de adoptar "el modelo leninista de 'agudizar las contradicciones'", con lo que ella coincidió. "¿No es peligroso?", se preguntó finalmente el conductor.
 
"Si tu piensas que es pragmático reforzar el statu quo en este momento, entonces no estás en contacto con el statu quo," dijo ella con relación a lo que representaría la candidatura de Hillary Clinton.
 
 
De acuerdo con el artículo de The Atlantic, existe una variedad de argumentos para responder a la posición de la actriz, aunque alcanza con decir que en términos del riesgo de una estrategia política, sería difícil creer que una revolución violenta vaya a colaborar con resolver los problemas del país.
 
Más allá de la polémica, vale la pena preguntarse si lo que piensa Susan Sarandon es realmente representativo de lo que opina la mayoría de los votantes de Bernie Sanders. Las encuestas muestran a Hillary en la delantera de la interna demócrata aunque, si un grupo importante de los votantes de Sanders decide no acompañarla, podría costarle la elección.
 
¿Realmente existe ese grupo de votantes que apoya a Sanders ahora pero que ante la diyuntiva entre Trump y Hillary preferiría no votar o hacerlo por el magnate?
 
 
 
 
La respuesta, casi con seguridad, es no.
 
Según una encuesta reciente de Quinnipiac, el 78% de los demócratas tienen una visión favorable de Sanders, mientras que el 80% la tiene con relación a Clinton. Ahora, son más los que tienen una visión negativa de Clinton que quienes la tienen de Sanders –15% a 9%–; lo que, sin embargo, no sugiere que exista una gran corriente anti-Clinton en el Partido Demócrata.
 
La última encuesta de CBS y New York Times sugiere algo similar. Existe una brecha de "entusiasmo" entre Hillary y Bernie: mientras que un 40% de los demócratas se manifiesta entusiasmado con la candidatura de Sanders, sólo un 34% se siente así por la de la ex secretaria de Estado. Pero si se suma al número de los entusiasmados los que están conformes, la brecha casi desaparece: 81% entusiasmado o satisfecho por Sanders, versus un 79% entusiasmado o satisfecho por Clinton.
 
En el Partido Republicano ocurre algo similar con el movimiento #NeverTrump (Nunca Trump), pero este parece mucho más real. En la misma encuesta de CBS y New York Times citada anteriormente, un 20% de los republicanos dijo que estaba insatisfechos con la candidatura de Trump y un 35% dijo que querría un republicano que funcionara como un candidato de un tercer partido contra él en una elección general.
 
En cualquier caso, no hay ningún sondeo que sugiera que sucede algo parecido al rechazo a Trump del lado demócrata. Vale recordar, no obstante, que en las últimas elecciones sucedió algo similar a lo que imagina Susan Sarandon con Clinton, pero no en su contra, sino a su favor: PUMA era un movimiento que defendía tan fervorosamente la campaña de Clinton que se negó de plano a votar por Barack Obama 8 años atrás.
 
¿Qué sucedió entonces? Obama obtuvo una de las votaciones más altas de la historia de Estados Unidos, contra lo que podría haber sido un pronóstico de Sarandon.
 
infobae