Noticias NicaraguaNacionalesNicaragua, Cuba y Venezuela gobernados por "desalmados", afirma el padre Marcos Somarriba, en Miami

Nicaragua, Cuba y Venezuela gobernados por "desalmados", afirma el padre Marcos Somarriba, en Miami

El Sacerdote nicaragüense Marcos Somarriba, párroco de la Iglesia de Sant Ágatha, en Miami, calificó los regímenes de Nicaragua, Cuba y Venezuela como “desalmados” a los que no les importa la vida de las personas
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Padre Marcos Somarriba.
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El padre Marcos Somarriba, párroco de la Iglesia Santa Agatha, de Miami, calificó a los regímenes de Nicaragua, Venezuela y Cuba como "desalmados" donde a los gobernantes no les interesa el bienestar ni la vida de la población y más bien han puesto en práctica todos los pecados capitales que matan el alma.

El sacerdote Somarriba, de nacionalidad nicaragüense pero que ejerce su pastorado en Miami, Estados Unidos, es quien acogió en su iglesia al Obispo Auxiliar de Managua, Monseñor Silvio José Báez para que pudiera oficiar desde su exilio.

En la homilía de este domingo, el padre Somarriba se refirió a la fe en las promesas de Dios que debe tener cada creyente en el ama de cristiano, que se diferencia de los "desalmados" a los que calificó como "muertos en vida" que van provocando muerte por el mundo.

Los desalmados, según predicó el párroco de Santa Agatha, son seres insensibles, que no les importa el bienestar de los demás.

El religioso predicó que el alma, según la Biblia, es la vida y el espíritu; es la fuente de vida. “No se puede pedir la muerte de alguien, no se puede decir que Dios está conmigo y romperle la cabeza a alguien, no se puede manipular la religión ni se puede ser altanero con la palabra de Dios cuando el hermano no es realmente su hermano”.

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Definió que una persona que le hace daño a los demás “es una persona sin alma, es alguien con falta de conciencia “es cruel, inhumano, desalmado o desalmada, faltos de espíritu, han matado el espíritu de Dios en ellos, no tienen vida, caminan muertos en vida dando muerte a los demás”.

“Vean Venezuela, no les importa que la gente se muera de hambre, vean Cuba, no les importa si te vas o te quedas y si comen o no, vean Nicaragua, no les importa si vives o  no, si no estás conmigo o te vas o te mato”, dijo en clara referencia a las dictaduras de estos tres países, principalmente de Nicaragua donde la pareja dictatorial Ortega-Murillo trata de manipular la fe de los nicaragüenses y han declarado una guerra abierta contra la Iglesia Católica.

En ese sentido, advirtió que “¡Ay de esos pequeños dioses en pequeños tronos! que se jactan de conocer a Dios pero no lo ponen en práctica”, en alusión a los dictadores de Latinoamérica.

Recordó que Dios cuida la vida en este mundo y en el otro. “Si la vida es un regalo de Dios, si la vida es hermosa, porque qué vemos alrededor nuestro tantas vidas, dañadas, perseguidas, oprimidas, maltratadas. Si la vida es de Dios, no es para que los demás la manipulen al antojo de ellos”, señaló el párroco.

Explicó que la presencia de Dios está también a través del prójimo. “Y la fe es confianza en Dios. Dios que ha mandado a amar al prójimo como a sí mismo y por ello, dijo el sacerdote, todos tenemos la obligación de hacer el bien y no el mal, y trabajar por ayudar a mejorar la vida del prójimo”.

Sin embargo, agregó el sacerdote, “estamos cansados de ver gente que hace todo lo contrario de lo que manda Dios: en vez de servir se sirven, en vez de repartir, quitan, confiscan, empujan, golpean, consiguen injustamente las cosas que no le pertenecen".

Criticó que hay gente que se comporta como que no tiene alma y que “no respeta el alma de los demás''. La persona que apabulla, que golpea, que persigue, que hiere, que mata, es un desalmado. El alma del cristiano nos hace ser diferente a los demás. Dios ha puesto en el corazón del hombre la Ley de Amar y hacer el bien”, enseñó.

Al finalizar la homilía el padre Somarriba indicó que le han pedido desde Matagalpa, Nicaragua, oraciones por el Obispo matagalpino (Monseñor Rolando Álvarez) “que está siendo acorralado, perseguido por predicar la palabra de Dios. No queremos más sacerdotes ni obispos exiliados, ya tenemos uno. Oremos por la Iglesia y los sacerdotes de Nicaragua”, exhortó.

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