Noticias NicaraguaNacionalesFemicidios en Nicaragua han dejado 66 huérfanos, según Católicas por el Derecho a Decidir

Femicidios en Nicaragua han dejado 66 huérfanos, según Católicas por el Derecho a Decidir

El organismo independiente suma un total de 68 mujeres víctimas de femicidio. Siendo los lugares con mayor número de víctimas Managua, con 15, y la Costa Caribe Norte con 11
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En 2022, un total de 68 mujeres nicaragüenses fueron víctimas de femicidio en tanto dentro como fuera del país.

La organización Católicas por el Derecho a Decidir presentó el informe sobre femicidios durante el año 2022 y además de la cifra de 68 muertes violentas en contra de mujeres y niñas nicaragüenses dentro y fuera del territorio nacional, también reflejan que en total son 66 huérfanos, entre niños y adolescentes, que también son víctimas de los femicidas.

Cabe señalar que del 1ro de enero al 31 de diciembre del año 2022, el Observatorio Voces ha registrado estas 68 muertes violentas de mujeres y apuntan que “los femicidas son hombres que perpetraron y acabaron sus vidas, la mayoría de los casos, los agresores pretendían conservar y reproducir el sometimiento y la subordinación de éstas derivados de relaciones desiguales de poder”.

“Entre las graves consecuencias que deja el femicidio en este año 2022, se registra que 66 niñas, niños y adolescentes han quedado en orfandad, se reconoce la necesidad de acompañar y protegerlos, quienes normalmente son olvidados, en medio de la confusión y el dolor de un femicidio”, resalta Católicas por el Derecho a Decidir.

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“Ningún femicida mata como primer signo de violencia, previamente hay años o meses de maltrato verbal, físico y psicológico, son años de sometimiento y ya matar a la mujer es el pico de la montaña para estos hombres violentos”, apunta la psicóloga especializada en atención a víctimas de violencia Socorro Rivas.

Asimismo, resalta que la violencia contra la mujer se da a cualquier nivel social, así que hace falta que se eduque tanto en el campo como en la ciudad, “esto tampoco es cuestión de pobreza, porque en familias de clase alta también hay maltrato”.

Además, ejemplificó el alto índice de violencia contra la mujer justificado en nuestro país, con el caso de una joven de Potosí, Rivas, a quien su pareja golpea sin piedad y después sale a defenderlo.

“Todos vimos el video, los golpes que le da no son con pañuelos de seda, su cabeza pegó en un carro, pero luego ella dice que la persona que la grabó le hizo daño, no su pareja. Asegura que los golpes no fueron fuertes e insiste que es la primera vez que pasa algo así entre ellos. Simple y sencillamente esta pobre mujer está sometida, como miles en Nicaragua que justifican la violencia y defienden al agresor”, apunta Rivas.

Niños hijos de sus abuelas o criados en orfanatos

Según explica la psicóloga, el nivel de sometimiento de las mujeres hace que ellas no miden hasta dónde puede llegar la violencia, para algunas los golpes son normales y se olvidan de que sus hijos también pagarán las consecuencias.

“La violencia no termina con el femicidio, pues al momento que la mujer muere inicia otra historia de dolor en cada uno de los hijos, que sufren una ausencia, se llenan de rencor y algunos quieren venganza y sobre todo, que terminan criados por sus abuelas o en instituciones que no tienen nada que ver con lo que es una familia”, señala.

En muchos casos, continúa Rivas, las abuelas son señoras de edad que tienen que hacer esfuerzos muy grandes para poder sustentar a los huérfanos de femicidio.

“Las abuelas tienen que lidiar con el dolor de tener muerta a su hija y además con el peso económico de los huérfanos. Es una situación difícil y en ese sentido hace falta un programa estatal que acompañe psicológica y económicamente a los niños y sus tutores”, resalta.

También apunta, que una gran mayoría de niños no tienen quien se haga cargo de ellos y desde el momento del femicidio pierde por completo la figura de familia y pasan a criarse junto a otros niños con heridas similares a las de ellos.

“Cuando pasan a instituciones hay un doble duelo, porque la vida les cambia por completo. En algunos centros no hay condiciones de seguridad debidas y los niños y niñas pasan a ser víctimas de otros tipos de abusos”, enfatiza.

El organismo Católicas por el Derecho a decidir, ante las cifras alarmantes, insta a todas las mujeres y niñas a denunciar la violencia machista.

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