Canciller de Chile: 'Régimen de Ortega y Murillo está creando una situación de la cual va a ser muy difícil para Nicaragua recuperarse'

Fotografía: Graciela Solís / La Nación

El canciller de Chile, Roberto Ampuero, quien visitó Costa Rica junto al presidente chileno, Sebastián Piñera, evaluó el contexto político en el que se encuentra la región, en donde las crisis que enfrentan Venezuela y recientemente Nicaragua acaparan la atención de la comunidad latinoamericana.

En entrevista con La Nación, Ampuero habló sobre las posibilidades de una salida que ponga fin los conflictos, las cuales no se vislumbran a un corto plazo.

– ¿Cómo encuentran el contexto regional a su llegada al gobierno, encuentran una región más convulsa?

– En realidad los dos puntos importantes o que preocupa más a la región están en Venezuela y Nicaragua. En Venezuela ha habido recientemente una resolución de la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), donde se ha vuelto a insistir en la necesidad de que el gobierno de Venezuela rectifique su camino, dialogue con la oposición y genere las condiciones para que exista realmente un país donde se garanticen los derechos humanos, el derecho de la oposición a expresarse.

"Consideramos que los venezolanos están atravesando una tragedia y están atravesando por una crisis economica social, política de convivencia social como no ha conocido antes en la región.

"No ha habido antes en toda la región una crisis migratoria tan grande como la que se ha desarrollado en Venezuela y hemos llamado a la responsabilidad del gobierno de Nicolás Maduro a atender la opinión y la preocupación de la comunidad internacional, a actuar con responsabilidad en esto y no lo está haciendo.

"Venezuela lo que tiene hoy es una dictadura, no hay lugar a duda de que se trata de una dictadura y esto es inaceptable para la región".

– ¿Le ha faltado poder al grupo de Lima para que las medidas sean efectivas para hacerle frente a la crisis en Venezuela

– Lo que pasa es que como países del Grupo de Lima, se cuenta con un menú de iniciativas que puede tomar y que son iniciativas que se enmarcan dentro de las medidas político diplomáticas y también podríamos decir del tipo relacionadas con la migración, lo humanitario, la alimentación y lo sanitario, y usted lo que hace es desplegar esas medidas y apelar en este caso al régimen de Maduro, a que escuche la preocupación de la comunidad internacional y a que se dé cuenta que está afectando en forma trágica a la población de Venezuela, que en proporción ha perdido en los ocho años, en todos los sentidos: alimentario, de nutrición.

"Que no solo escuche a su propia población, sino que también tome conciencia del impacto. 

Para países como Costa Rica y Chile estos son los recursos que podemos implementar. El régimen de Venezuela juega con otras cartas, cartas de la irresponsabilidad y que le han costado mucha sangre y mucho dolor, mucho sufrimiento, hambre y migración a su pueblo".

– ¿Ve alguna salida a las crisis de Venezuela y Nicaragua?, ¿cómo lo vislumbran?

– La situación de Nicaragua es una situación también trágica. Hay más de 300 muertos en pocas semanas de protestas, en cualquier país democrático, no esa suma, sino que una suma infinitamente inferior, genera una crisis de proporciones, porque los países democráticos valoran la vida. Lo que está ocurriendo en Nicaragua es una matanza de opositores inaceptable para la región y lo que es peor, el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo lo que está creando es una situación de la cual va a ser muy difícil para Nicaragua recuperarse. Después de esto, la paz social queda quebrada, queda afectada, traumatizada pero también las instituciones sufren y también sufre la capacidad económica del país, la capacidad comercial del país. El inversionista extranjero se plantea cuatro veces la pregunta si conviene invertir en un país como Nicaragua y lo trágico de Nicaragua es que tampoco tiene los recursos que tiene Venezuela, donde uno puede decir que lo mismo es una tragedia inaceptable y hay recursos que tiene ahí para un eventual regreso a la democracia que pueda ayudar o paliar en parte lo que es salir de una dictadura".

- El presidente Daniel Ortega rechazó la posibilidad de adelantar las elecciones. ¿Eso qué implicaciones podría tener, considera que pasó lo peor o aún se avecinan meses muy complicados para ese país?

– Lo que ya está hecho está hecho en términos de represión. Los casi 300 muertos ya son víctimas que quedan en la historia para siempre en Nicaragua y es realmente inaceptable que eso haya ocurrido.

"El hecho de que decida no dialogar ni adelantar las elecciones es una responsabilidad que se está echando sobre sus hombros y es una responsabilidad que está muy vinculada a lo que es más muerte, más represión, más inestabilidad para el país, más rechazo y resistencia de parte de quienes no comparten su visión.

"Lo que sugiere cualquier mirada que sea razoble en una situación como esta es que hay que buscar el diálogo. Más vale escuchar a quienes piensan distinto, hay alternativas que contemplan el diálogo, que contemplan plazos, que contemplan la presencia y la acción de la Conferencia Episcopal. La única salida posible acá es el diálogo, no más muertos".

– ¿Hay algo más que podría hacer la Organización de Estados Americanos en estos dos casos?

– Sí, está en el marco de las declaraciones de las naciones. En el caso de Venezuela, se han tomado sanciones, las ha tomado también la Unión Europea y algunos países latinoamericanos, con respecto a la dirigencia de Venezuela, donde se ha seleccionado de forma muy concreta a ciertos dirigentes del régimen de Maduro para que no puedan seguir viajando libremente por el mundo, para que no puedan seguir disfrutando de los bienes de los cuales se han apropiado, para que no puedan seguir haciendo inversiones en cualquier lugar del mundo de recursos que vienen de procedencia dudosa.

"Ese es un espacio que quedaría para aplicar en Nicaragua, todo esto tiene que hacerse dentro de la concepción de Chile, debe hacerse en colaboración con otros países".

– Muchas de esas medidas ya se han tomado en Venezuela y no se ha logrado una solución al conflicto, ¿por que ha costado y que nos podría hacer pensar que en Nicaragua podrían ser efectivas?

– Aquí siempre hay un elemento que escapa a lo racional, porque estas medidas que usted adopta parten de un presupuesto que la racionalidad está funcionando dentro de los gobernantes.

"Cuando desaparece la racionalidad como en el caso de Venezuela y como lo estamos viendo ahora en Nicaragua es que cunde la preocupación dentro de los países democráticos. Rechazar eso como lo está haciendo ahora Ortega y lo está haciendo también Maduro, es dejar la puerta abierta a soluciones de tipo violentas.

Alianza del Pacífico

– ¿Qué beneficios ha traído la Alianza del Pacífico para los países que lo conforman?

– La Alianza del Pacífico lleva siete años desde que fue fundada, está integrada por México, Colombia, Perú y Chile. Es la articulación de integración más exitosa que ha tenido América Latina en términos de desarrollo, de avance, de liberalización, en términos de productos, de bienes, servicios y circulación de personas.

"Creo que el éxito se ha debido a que es una articulación integradora de carácter muy pragmático donde las diferencias políticas de los países o de los gobiernos no juegan ningún rol, porque se trata de ponerse de acuerdo y de mantener los acuerdos relacionados con asuntos de comercio económico y de integración.