Estudiantes detenidos a nivel nacional son trasladados a centro de tortura

"Las barbaridades que está cometiendo (Daniel Ortega) ha trascendido la represión contra la persona. Esto es más que un dictador", dijo Vilma Nuñez, directora del Cenidh
Vilma Nuñez, del Cenidh.

Los jóvenes detenidos ilegalmente en los diferentes departamentos de Nicaragua son trasladados, sin motivo alguno, al Chipote, un centro de tortura de acuerdo a Vilma Nuñez, directora del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh).

Los últimos líderes estudiantiles en caer en manos de autoridades orteguistas fueron Yubrank Suazo y Amaya Coppens, capturados este lunes en Chichigalpa y León. Siendo Suazo trasladado en pocas horas hacia al Chipote.

Wilfredo Suazo y Ana Julia Herrera, padres de Yubrank, líder del Movimiento 19 de abril Masaya, llegaron hasta las oficinas del Cenidh para denunciar el caso de su hijo y exigir que le permitan contar con un abogado defensor, contratado por la familia.

“El único delito es ondear una bandera y decir que ama su patria”, expresó Wilfredo Suazo.

“Le pedimos que respeten la decisión de la familia que hemos puesto un abogado y que nos defienda. Cualquier cosa le pueden atribuir a mi hijo pero sabemos que él es inocente”, agregó.

Turbas orteguistas quemaron el pasado 4 de julio la vivienda de la familia Suazo-Herrera, que también funcionaba como negocio de hamacas.

Wilfredo Suazo compartió que desde esa fecha la familia ha estado “peregrinando”, aun así seguirán en la lucha.

“Pido que le den seguimiento no solo a mi hijo sino a todos los muchachos, los verdaderos frutos de personas que aman la patria, que pueden servir a Nicaragua. Si quieren una Nicaragua de desarrollo que no sigan persiguiendo el futuro el país. Vamos a seguir luchando y estaremos acompañándoles hasta las últimas consecuencias”, destacó Wilfredo.

Amaya, la estudiante de nacionalidad belga-nicaragüense

Amaya Coppens, estudiante de quinto año de la carrera de Medicina, fue capturada junto al joven Sergio Midence, la noche de este lunes en León. Su madre, Tamara Zamora, desconoce dónde la tienen detenida y si fueron paramilitares o policías quiénes la apresaron.

“Estamos destrozados pero sabemos que la lucha de estos jóvenes tiene validez. Nosotros como padres, amigos y vecinos seguiremos apoyándolos, es una causa justa, son ellos que han puesto sus vidas”, dijo Zamora.

Tamara Zamora, madre de Amaya Coppens.

Tamara Zamora pidió por una educación de calidad, y no que esté politizada, que enseñe a las personas a respetar las diferentes opiniones. “Deberíamos volver a intentar a que respetemos la opinión de los otros, opiniones contrarias”. Y agregó: “Es injusto hacerles pagar a ellos por estar en contra de la corrupción y politización de la educación”.

El padre de Amaya, quien vive en Bélgica, se ha comunicado con la embajada de Bélgica en Panamá para denunciar el caso de su hija, compartió Zamora.

Amaya Coppens fue alumna de los Colegios del Mundo Unido, por lo que hay un “comité de gente que se está moviendo” en apoyo a la líder estudiantil.