Estado debe cumplir con el INSS para evitar quiebra

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La situación crítica que atraviesa el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), no resistiría el transcurso del 2019, y la única salida estaría en manos del Estado, obligado a cumplir ciertos requisitos para que la futura reforma social sea un éxito, señaló Manuel Ruiz, experto en seguridad social y exfuncionario del INSS.

“Se necesita con urgencia una reforma, (pero) en estos momentos (crisis sociopolítica) me parece inadecuado cualquier tipo de reforma”, expresó. Ruiz está consciente que para llegar una nueva reforma, el Estado debe comprometerse con cinco aspectos: “Se requiere que el Estado cumpla cinco aspectos (para la reforma) y que el INSS cumpla otras cinco, cuando la crisis política se haya resuelto”.

Entre los aspectos de los que habla Ruiz, están que el Estado asuma la responsabilidad de pagar las pensiones reducidas, pensiones especiales, fomentar la autonomía del seguro social, instruir al INSS para que restituya la atención médica a los pensionados y comprometerse a pagar la deuda  de 500 millones de dólares al INSS.

El INSS necesita 750 millones de dólares cada año para hacer frente a las pensiones, atención médica y gastos administrativo. En los primeros seis meses del año, el INSS registró un déficit financiero de 538.9 millones de córdobas, ahora, -según Marvin Ruiz- el déficit aumentaría a tres mil millones de córdobas para el cierre del 2018. “Ahora será superior (el déficit), menos ingresos y egresos mayores, el déficit más grande que ha tenido en los últimos 30 años de seguro social”.

El especialista en temas de seguridad social explicó que el INSS desde enero venía perdiendo trabajadores (180 mil desafiliados), un 26% de 34,800 empleadores, y lo que significaría que el seguro social dejaba de percibir mensualmente 370 millones de córdobas. En abril se incrementó esa cifra.

Reforma integral

Marvin Ruiz tomó como ejemplo las reformas presentadas en 1997, 2013 y 2015, las cuales fueron un “fracaso” porque dejaron de fuera la opinión de los beneficiarios, para destacar la urgencia de “una reforma integral y legítima que goce de la confianza de los empleadores, trabajadores y pensionados.

“La seguridad social es muy importante, por lo tanto, tiene que trascender diferencias políticas, tiene que participar estudiantes, trabajadores, empresa privada, pensionados, estado, de tal manera que tenga que gozar del consenso para que se mejore el INSS”.