Laura Dogu compara riesgos de hacer negocios en Nicaragua con “Diamantes de Sangre” de África

Foto: AFP

“Los inversionistas deben estar conscientes de los riesgos físicos, financieros y de reputación empresarial de hacer negocios en Nicaragua y deben tener mucho cuidado”, dijo este lunes la hasta hoy embajadora de Estados Unidos en Nicaragua, Laura Dogu, haciendo referencia que al comprar productos de Nicaragua se está comprando la sangre de los más de 500 asesinados por el gobierno de Daniel Ortega.

Dogu, expresó que, en la economía global de hoy, las empresas no pueden permitirse asumir riesgos de reputación. “Ya he visto campañas en los Estados Unidos preguntando a las empresas por qué están comprando productos de Nicaragua.  Estas campañas son similares a las campañas de los “diamantes de sangre” que provienen de África. Las empresas pueden comprar los mismos textiles, café o carne de otros países que no ponen en riesgo su reputación.  Este problema de la reputación no cambiará mientras el actual gobierno permanezca en el poder”, aseguró.

La diplomática habló sobre el tema del riesgo a la reputación empresarial, recordando que Estados Unidos es el socio comercial más grande que tiene Nicaragua.

“Nuestras economías están vinculadas, nuestra gente está vinculada, y como hemos visto en los últimos seis meses, nuestros deseos de vivir en un país democrático con estado de derecho también están vinculado”, dijo.

Refirió que “el régimen” de Ortega trabaja solo para proteger a los suyos.  “Herramientas como la UAF, la modificación del crédito de emergencia y los nuevos roles de las empresas públicas están siendo utilizadas para reprimir a enemigos políticos”.

Declaró que cuando Ortega pudo haber negociado una solución política a la crisis, este optó por señalar al sector privado de “terroristas económicos” sin ningún rol en el futuro de Nicaragua.  “El régimen está actuando como si pudiera reemplazar al sector privado con empresas estatales. Un país con la historia de Nicaragua sabe que ese camino conduce al desastre”.

La mala reputación de hacer negocios o comprar productos en el país cuando hay centenares de muertos, cuya responsabilidad ha eludido Ortega hace que ninguna institución internacional quiera ver que su dinero “financie la violencia y la represión”, explicó.

“Hoy, cuando inversionistas actuales y potenciales piden consejos a la Embajada, nuestra respuesta es que Nicaragua carece de las instituciones democráticas necesarias para un crecimiento económico sostenible. Instituciones públicas muy débiles, las deficiencias en el estado de derecho y la administración de justicia, y el extenso control del Ejecutivo han exacerbado significativamente los desafíos existentes para aquellos que actualmente hacen negocios en Nicaragua”, comentó Dogu.

“Además, la decisión del gobierno de etiquetar a manifestantes pacíficos como “terroristas, asesinos y golpistas” causará a las empresas y empresarios muchos problemas.   La mayoría de las pólizas de seguro tienen una exclusión de terrorismo, lo que aumenta dramáticamente el costo de hacer negocios en Nicaragua.  Los viajeros nicaragüenses estarán sujetos a un escrutinio adicional para identificar a terroristas y asesinos.  Cualquier persona que haya vivido aquí los últimos seis meses sabe que no hay grupos terroristas no estatales en Nicaragua”, agregó.