Ortega obligado a negociar ante sanciones, dice opositor nicaragüense

Ante las sanciones que llegarían al gobierno de Nicaragua por parte de Estados Unidos, y eventualmente de Europa, y ante la "resistencia cívica" de la oposición, Daniel Ortega se vería obligado a adelantar las elecciones, afirmó el ex vicecanciller Víctor Hugo Tinoco.

En entrevista con Dpa, el disidente sandinista y miembro de la opositora Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB) opinó que Ortega, de casi 73 años, "está en una situación difícil" y terminará aceptando comicios anticipados para 2019.

"La resistencia cívica está firme, está unida y va a seguir presionando, mientras la situación económica no muestra mejoría. Nuestra esperanza es que Ortega se vea obligado a negociar cuando se haga efectiva la  presión internacional a través de sanciones económicas y diplomáticas", dijo Tinoco.

La semana pasada, John Bolton, asesor de seguridad nacional del presidente Donald Trump, anunció que Estados Unidos sancionará a los Gobiernos de Nicaragua, Cuba y Venezuela, y calificó la presencia de Ortega en el poder desde hace 11 años como "una tragedia" para los nicaragüenses.

Según Tinoco, el Congreso estadounidense tiene previsto aprobar este mes la ley conocida como "Global Magnitsky", que podría castigar con retiros de visas y restricciones financieras a funcionarios de Ortega y allegados que hayan participado en delitos de corrupción y violación de derechos humanos.

"Después de dos o  tres meses de presiones políticas y económicas (Ortega) se verá obligado a negociar. También será clave el papel de los Gobiernos europeos para forzar un adelanto de elecciones libres, transparentes y con supervisión internacional", agregó.

La semana pasada, el viceministro alemán de Relaciones Exteriores, Niels Annen, se reunió en Managua con representantes de Ortega, de la oposición y de la Iglesia católica, sin que se divulgaran los resultados de la visita. Está previsto que pronto llegue al país una delegación del Parlamento Europeo, con una agenda similar.

Tinoco dijo que la UNAB y la Alianza Cívica, contraparte del Gobierno en el diálogo que quedó en suspenso en julio, están a favor de que la Unión Europea, la ONU y la OEA participen como "garantes de una negociación entre nicaragüenses y con mediación de la Iglesia católica".

NUEVAS SANCIONES PARA NICARAGUA SERÍA BAJO LA LÍNEA FINANCIERA

Aclaró que el punto central de un nuevo diálogo pasa por "la convocatoria de elecciones libres, anticipadas y supervisadas" y advirtió que "mientras Daniel Ortega no esté dispuesto a discutir eso, no habrá negociación".

Aunque la Policía retomó en octubre el control de las calles tras prohibir las protestas opositoras, pequeños grupos de activistas de la UNAB realizaron el fin de semana "plantones relámpago" en centros comerciales. "Como los que hacíamos durante la dictadura de (Anastasio) Somoza", indicó Tinoco.

"Ese es el tipo de protestas que veremos ahora: ‘piquetes’ de manifestantes en  las esquinas, quemas de llantas (neumáticos), distribución de volantes… acciones que mantienen la resistencia y  tienen un menor costo en vidas", explicó el disidente sandinista.

Víctor Tinoco fue vicecanciller durante el primer Gobierno de Ortega, en la década de 1980, y participó en procesos de negociación como los acuerdos de paz en Centroamérica conocidos como Esquipulas II (1987), que condujeron al desarme de los "contras" y la reducción del Ejército sandinista.

Las protestas sociales estallaron el 18 de abril con una manifestación de estudiantes en Managua y se extendieron por el país tras la violenta acción de policías y paramilitares, que dejó al menos 325 muertos según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), aunque entidades locales elevan la cifra a 528.

El Gobierno reconoce 200 muertos durante la crisis y responsabiliza del conflicto al Gobierno de Estados Unidos, al que acusa de "financiar un complot terrorista" con participación de partidos políticos, la Iglesia católica y ONGs que se oponen a Ortega.