La “Ley de Reconciliación” con la que Ortega pretende lavar cerebros

Rosario Murillo y Daniel Ortega / AP

La “Ley de Reconciliación” fue presentada este jueves por el Gobierno sandinista, una propuesta de política de Estado para supuestamente “alcanzar una cultura de paz y reconciliación”, en medio de la crisis socio-política que vive el país desde hace más de seis meses y que ha dejado más de 500 muertos.

Al respecto, el asesor legal de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), Pablo Cuevas asegura que esta ley esconde tras su juego de palabras el lavado de cerebro, y darle más facultades a la Policía para tratar de legalizar la persecución, el espionaje policial y más actos de ilegalidad.

“No trae elementos esenciales para que en realidad haya una reconciliación, como propiciar que se haga justicia con los actos que se han cometido. Esta ley no logrará los objetivos que requiere el país para reconciliarse”, dijo Cuevas.

¿Qué es y en qué consiste?

Según Daniel Ortega pretende con esta ley que primero debe ser aprobada por los diputados (en su mayoría sandinista) de la Asamblea Nacional, “contribuir al fortalecimiento de un Estado democrático y social de derecho, que promueva una cultura de paz y no violencia, en aras de salvaguardar la paz, la estabilidad, el bien común y la convivencia pacífica entre los nicaragüenses”, esto contrasta con el asedio y persecución de la Policía y simpatizantes sandinistas a la población que se manifiesta contra su gobierno.

Entre las propuestas del gobierno sandinista, está el establecer trabajos comunitarios de “seguridad ciudadana”, los que serán impulsados por la Policía sandinista en los diferentes territorios; y ofrecerá espacios y oportunidades para el diálogo y el reencuentro, esto pese a que él se niega restablecer el Diálogo Nacional con los diferentes movimientos sociales.

“Utilizar para ello el método de trabajo comunitario impulsado desde el programa de Seguridad Ciudadana realizado por la Policía para trabajar planes de seguridad comunitaria y procesos de reencuentro”, según la iniciativa.

En el involucramiento de la Policía sandinista, el abogado y defensor de derechos humanos Pablo Cuevas, advirtió que “podríamos seguir viviendo la continuidad del estado policíaco. La Policía tendrá facultades omnímodas lo que vendrá a recrudecer la represión policial”.

La iniciativa de ley también promoverá un “Programa Amor para los Más Chiquitos y Chiquitas”, que ofrecerá herramientas a los padres de familia para “desarrollar procesos de estimulación temprana y crianza con ternura con los niños y niñas desde el embarazo hasta los seis años”.

En este aspecto, Cuevas lo describe como un “lavado de cerebro, sobre el trabajo de familia, sobre la readecuación de los planes de estudio, según ellos a través de la educación propiciar algo así como una cultura de paz. Pero todos sabemos lo que significa eso, es lavado de cerebro tal cual lo hicieron en los años 80 y lo siguen haciendo hoy”.

Don Pablo, contó que este lavado de cerebro el gobierno ya lo está haciendo en las escuelas, pues ayer tuvo a la vista algo en el aspecto educativo que lo dejó “boca abierta”.

“A un niño de 7 años, del tercer grado, le mandaron a hacer una investigación que hablara sobre el ‘pájaro negro’, entonces ya comenzaron a hacer el lavado de cerebro”, relató.

La “Ley de Reconciliación” será presentada el próximo 3 de diciembre en la sede de la Asamblea Nacional.