Humberto Ortega sugiere cohabitar con la dictadura de su hermano o reinará el caos, ignora el tema de justicia

El General retirado del Ejército y hermano del dictador Daniel Ortega, Humberto Ortega propuso una “cohabitación democrática” con el régimen Ortega Murillo, de lo contrario el “caos” reinará en el país. A pesar que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) reporta 328 personas asesinadas, más de 2,000 heridos, 1614 personas privadas de libertad arbitrariamente y más de cien mil exiliados. 

En el editorial “Cohabitación o caos”, el general retirado señala que es “imprescindible” un acuerdo nacional de “cohabitación democrática” entre el poder que resulte de las elecciones y el régimen Ortega-Murillo.

LEER MÁS: Amnistía Internacional denuncia "el silencio a cualquier costo" tácticas de represión en Nicaragua

“Este imprescindible paso solamente es posible concertando un Acuerdo Nacional de cohabitación democrática, que convoque el poder que resulte de la nueva correlación de fuerzas de las elecciones libres en noviembre próximo, legitimadas nacionalmente, y reconocidas por la comunidad internacional”, señala.

Según el hermano del dictador, los nicaragüenses tienen el reto de integrarse a una “visión” histórica y superar la polarización política. “El reto del presente exige nos integremos coherentemente con visión del rumbo histórico, todos los nicaragüenses, hoy extremadamente polarizados políticamente, para vencer la pobreza en plena libertad y democracia humanista marchar en la espiral ascendente de la historia sin estancarnos en círculos viciosos”, indica.

“Atolladero desgastante”

En el artículo de opinión, Humberto Ortega considera que si no se alcanza un “acuerdo nacional”, el caos reinará en el país; es decir darle vuelta a la hoja de represión y muerte que desató Daniel Ortega en Nicaragua.

SEGUIR LEYENDO: Periodista David Quintana pide apoyo para pagar 200 días multa impuesto por juez sandinista

“Con todos los sectores de nuestra sociedad, con beligerancia de los trabajadores del campo y la ciudad, hacer un balance desde 1990, recoger lo bueno y desechar lo malo, para lograr gobernabilidad superando la dañina polarización política, y así marcar el rumbo de libertad en democracia para vencer la miseria, pobreza, generando desarrollo económico-social, sostenido, ascendente, justo y equitativo. Asumir en las distintas ideologías, los valores humanistas, guía de nuestra educación y cultura democrática, que destierren para siempre los graves vicios políticos-ideológicos arrastrados desde el remoto pasado, y que actualmente tienen a Nicaragua en un atolladero desgastante. Sin este acuerdo el caos reinará”, indica.

Ayúdanos a romper la censura,
necesitamos tu apoyo para seguir informando

DONA AQUÍ