Nicaragua: alta proporción de población tienen un conocimiento bajo y medio sobre lo que es democracia

En los últimos años, especialmente desde 2018, los índices de democracia en Nicaragua han registrado un preocupante empeoramiento. Actualmente, Nicaragua se considera una autocracia y ha sido catalogada como una nación “No libre” en el Índice de Libertad Global realizado por Freedom House este año.

Estos datos se extraen del estudio Estado de la Democracia en Nicaragua 2021, presentado esta semana por la Fundación para la Paz y la Democracia (FUNPADEM), en San José, Costa Rica. Uno de los principales hallazgos de este estudio es la visión polarizada de las personas sobre el estado y la satisfacción con la democracia, en función de su nivel de confianza en el Estado.

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Esta conclusión se extrae a partir de los resultados de la Encuesta Socioeconómica de Propósitos Múltiples (ESPM) realizada entre finales de mayo e inicios de junio de este año, la cual indica que entre las personas con un alto nivel de confianza en el Estado, un mayor porcentaje considera que el país es democrático (77.1%), en comparación con personas con un bajo nivel de confianza en el Estado (18.1%). Al mismo tiempo, entre las personas con un alto nivel de confianza en el Estado, la mayoría está satisfecha con la democracia (77.8%), respecto a quienes tienen baja confianza en el Estado (18.3%).

                                                                 

Las personas con alto nivel de confianza en el Estado suelen a su vez ser simpatizantes del partido en el poder. En esta misma investigación, en la cual se exponen los resultados de mediciones de organismos internacionales sobre la democracia, se refleja que en 2021 continuó el deterioro de las libertades civiles y políticas, como la libertad de expresión, manifestación y asociación.

Esto se agravó con la aplicación de tres leyes aprobadas en 2020, con las cuales se inhibieron las candidaturas presidenciales, apresaron y/o asediaron a personas consideradas opositores políticos del Gobierno, y se han cancelado las personerías jurídicas de más de cuarenta organizaciones de la sociedad civil. Las instituciones públicas carecen de capacidad para ejercer contrapesos al Poder Ejecutivo. La Asamblea Nacional ha sido la encargada de aprobar leyes que están siendo utilizadas para acallar la disidencia y el sistema de justicia está juzgando a las personas que han sido detenidas en el marco de las nuevas leyes aprobadas.

El Índice de Estado de Derecho refleja un nuevo deterioro en 2021 (pasó de 0.39 en 2020 a 0.38 en 2021), que se atribuye, entre otras razones, a una desmejora en el indicador de justicia penal. Según los resultados de la ESPM 2021, las personas con mayor confianza en el Estado tienen una percepción más favorable de la situación de derechos humanos, del estado de las libertades civiles y de la validez y confianza de las elecciones de noviembre de 2021, que aquellos con menores niveles de confianza, lo cual refleja una sociedad polarizada.

Lo anterior coincide con el hecho de que en las personas consideradas de la oposición son quienes ven limitado los derechos a manifestarse, a la reunión pacífica y a la libertad de expresión, entre otros derechos. Venezuela y Nicaragua sobresalen en Latinobarómetro (2021) como los países con mayores niveles de discriminación por motivos políticos en comparación a lo observado en los demás países evaluados en el informe. De acuerdo con la ESPM (2021), el 67.0 por ciento de la población está de acuerdo o muy de acuerdo con la afirmación de que las personas tienen temor de expresar sus opiniones políticas en público, mientras que, el 35.1 por ciento de las personas expresa que siente algún nivel de incomodidad al hablar de política con personas que tienen otra ideología política. En particular, el miedo a expresar sus opiniones en público entre las personas de oposición esto puede deberse a que teman ser víctimas de agresiones u hostigamientos.

De la ESPM también se desprenden dos elementos que generan preocupación en cuanto al tejido social: en Nicaragua existe un incremento de personas con poca tolerancia política, y un aumento de personas tolerantes con acciones a favor de la autocracia, que pudiera derivarse de un bajo nivel de conocimiento sobre la misma. Esto es un resultado de consultas realizadas en la ESPM sobre algunos elementos que pueden suprimirse sin afectar la democracia de un país, a partir de las cuales se construyó un Índice de Conocimiento sobre la Democracia.

Este índice indica que el porcentaje de nicaragüenses que tienen un nivel de conocimiento bajo y medio sobre qué es la democracia es de 12.2% y 34%, respectivamente. Por otra parte, los resultados de las elecciones en Nicaragua han significado la consolidación del régimen autocrático en el país.

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El proceso electoral en estuvo marcado por acontecimientos que comprometieron su transparencia y legitimidad democrática, desde el nombramiento de magistradas/os del Consejo Supremo Electoral (CSE) a personas afines al partido de gobierno en mayo, la cancelación de la personería jurídica de 3 partidos de oposición entre mayo y agosto, la celebración de una campaña electoral en un ambiente de restricción a las libertades de manifestación, asociación y expresión, y las denuncias de irregularidades durante la jornada electoral como la participación obligatoria de trabajadores del Estado en mesas electorales.

El estudio arroja una luz para comenzar a trabajar sobre un estado democrático y consolidarlo: es importante coordinar una ruta de trabajo que considere acciones específicas y coordinadas para lograr romper con los ciclos de violencia y autoritarismo en este país.

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