Oscar René Vargas: Salarios, canasta básica y poder de compra

“No puedo enseñar nada a nadie. Solo puedo hacerles pensar”. Sócrates

De acuerdo al Informe Anual 2010 del Banco Central de Nicaragua (BCN), el salario nominal nacional era de C$ 4,957.5 córdobas mensuales en el año 2007. El costo de la canasta básica de 53 productos para una familia de seis personas era de C$ 7,539.0 córdobas mensuales en 2007. Es decir, en diciembre de 2007, un salario promedio nacional podía comprar solamente el 65 por ciento de una canasta básica.

En julio 2019, de acuerdo a la información del BCN, el costo de la canasta básica se ubicó en C$ 14,159.76 córdobas. El componente de la canasta básica alimentaria era C$ 9,472 córdobas, mientras un trabajador del gobierno central y municipal recibía un salario mínimo de C$ 5,208.27 córdobas mensuales. Por lo tanto, los trabajadores del gobierno no podían adquirir la canasta alimentaria de 23 productos menos la completa.

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En las zonas francas el salario mínimo vigente en 2019 era de C$ 5,461 córdobas mensuales. Si la canasta básica de alimentos costaba C$ 9,472 córdobas, significa que la familia promedio de los trabajadores no se están alimentando correctamente. El salario mínimo para el sector comercio, transporte y turismo, es de C$ 7,661 córdobas corrientes. Es decir, tampoco les alcanzaba para adquirir una canasta básica alimentaria.

Entre 2019 y 2020, según datos del Informe Anual 2019 del BCN, el salario promedio del gobierno central en 2019 era de C$ 11,764.1 córdobas mensuales, el cual ha permanecido igual en el 2020 y será igual en 2021; mientras que el costo de la canasta básica se ha incrementado hasta llegar a la cantidad de C$ 15 mil córdobas mensuales. Es decir, solamente pueden comprar el 78 por ciento de una canasta básica. Muchos hogares dejaron de realizar alguna comida del día y/o se quedaron sin comer.

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El BCN habla del salario promedio de los empleos formales en el gobierno y de los cotizantes del INSS. No dice nada de los trabajadores informales que, en el mejor de los casos, tienen un ingreso que oscila entre el 50 por ciento y el 25 por ciento en comparación al salario del trabajador formal, tampoco habla de los jóvenes que nunca han entrado en el mercado del trabajo. Alrededor del 80 por ciento del total de hogares han experimentado alguna dificultad para satisfacer sus necesidades alimentarias por falta de dinero o recursos en los pasados tres años.

Entre enero y agosto del año 2020, Nicaragua recibió US$ 1,186 millones de dólares en remesas familiares, 59.8 por ciento desde Estados Unidos, la principal fuente de remesas del país. Las remesas juegan un papel fundamental para mitigar la pobreza en el país. Sin esos recursos la pobreza general de los hogares se incrementaría. Al mismo tiempo, es un factor que impide que la inseguridad alimentaria sea mayor.

En conclusión, podemos asegurar que tanto los trabajadores informales como la gran mayoría de los asalariados formales no perciben los ingresos suficientes para adquirir una canasta básica completa; por lo tanto, podemos observar la importancia de las remesas familiares para completar los ingresos de los hogares y evitar estar por debajo de la línea de pobreza. Estamos viviendo un proceso de degradación social progresiva y constatamos la profundidad de esta descomposición que se fue gestando desde tiempo atrás. Un importante número de las familias han experimentado la falta de condiciones para satisfacer su alimentación por falta de dinero o recursos.

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