Ricky Pineda: El médico indígena que se volvió el Santa Claus de los niños mayangnas

Ricky Pineda tiene claro que esta época es para compartir. En cada Navidad intenta reencontrarse con el niño que un día fue y recuerda las limitaciones y precariedades en su comunidad indígena Amak, pese a ser considerada la capital de los pueblos mayangnas, todavía, gobierna la pobreza.

Por cuarto año consecutivo promueve una campaña navideña en la que busca recolectar juguetes, dulces, ropa, zapatos y alimentos en buen estado para los niños indígenas que habitan en el territorio Mayangna Sauni Bu, de la Reserva de Biósfera Bosawás al nororiente de Nicaragua. Te contamos como puedes hacer llegar tu aporte.

Ricky Pineda tiene claro que esta época es para compartir. En cada Navidad intenta reencontrarse con el niño que un día fue y recuerda las limitaciones y precariedades en su comunidad indígena Amak, pese a ser considerada la capital de los pueblos mayangnas, todavía, gobierna la pobreza.

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“Soy médico en servicio comunitario del Ministerio de Salud (Minsa), para graduarme ya solo me faltan tres meses, gracias a Dios”, dice a 100% Noticias este joven de 23 años.

                                                            

Trabaja en el Centro de Salud Matute de Jinotega. Se considera una persona espiritual y declara que gracias a Dios logró el sueño de convertirse en médico, pero tiene otros sueños por cumplir. 

“Siempre he querido ayudar a mi comunidad. Mi mayor deseo es que los pueblos indígenas tengan un médico que se preocupe por su salud. Espero ser cirujano y llegar a mi pueblo a servir con la ayuda de Dios y más adelante deseo construir un hogar infantil en mi territorio”.

Pineda confiesa que realmente son los niños mayangnas quienes le han robado el corazón y su espíritu está comprometido con alegrar a esa niñez tan golpeada por la cruda realidad. 

“Hay muchos niños que quieren ser médicos como yo. Otros desean ser abogados o ingenieros, pero sus padres no cuentan con los recursos y yo los quiero ayudar a que tengan una oportunidad. Mientras ese momento llega, les quiero llevar sonrisas y alegría para que no dejen de soñar”.

Ricky Pineda se organiza con un grupo de colegas que ha conocido a través de su recorrido por la medicina y juntos promueven una campaña virtual para llevar regalos navideños a los niños de varias comunidades.

“Yo quiero llevarles juguetes, ropita, zapatos, piñatas y dulces para alegrarles su día. Lo hago porque me recuerda al niño indígena que fui. Yo nunca tuve un juguete en Navidad. Con ayuda de donantes sé que podemos darles una Feliz Navidad a los niños de las comunidades mayangnas”.

Cuando Ricky era un niño soñaba con convertirse en sacerdote para ayudar a Amak. Sus padres únicamente podían darle estudios primarios. Cuando cumplió once años pidió permiso para continuar sus estudios y se trasladó al municipio de San José de Bocay en Jinotega.

“Yo salí de mi pueblo a temprana edad en busca de una oportunidad, quería estudiar la secundaria porque en mi pueblo no teníamos acceso. Una señora amiga de mis padres me dio alojamiento”.

Llegó sin hablar español, pero se esforzó por vencer la barrera del idioma. Lo logró. Mientras estudiaba, siendo todavía un niño, recuerda que realizó diversas actividades para costear sus útiles escolares, desde limpiar jardines hasta enseñar a sus compañeros de colegio el idioma mayangna. 

“Cuando estaba estudiando la secundaria le pedía de rodilla a Dios que me ayudara un día a llevarle regalito a los niños indígenas de mi pueblo”, narra este joven nativo quien no solo finalizó la secundaria con honores, también pudo acceder a la universidad y está a un paso de graduarse.

“La verdad que siendo un niño, nunca pensé que me convertiría en médico. Yo pensé que iba a estudiar enfermería. Ser médico me parecía demasiado” cuenta vía telefónica a la hora de su almuerzo que interrumpe para hablarnos de su nueva campaña por y para los niños mayangnas.

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En esta Navidad queremos llevar regalitos a 800 niños”, mientras explica que se está multiplicando la cantidad de años anteriores. “Volver a mi pueblo y compartir con mi gente es mi mayor satisfacción porque sé de dónde vengo”.

Ricky dice que en su comunidad hay niños que no asisten a la escuela por falta de un cuaderno o porque sus padres no tienen para darle un pan de desayuno y así, se escapa un futuro profesional. 

“Mi mensaje es que apoyemos a nuestros niños indígenas porque también ellos son parte del futuro de nuestra nación. Lo he comprobado con mi experiencia ahora que estoy a pocos meses de graduarme como médico y cirujano”.

Aunque los años universitarios para Ricky fueron de muchos retos no se lamenta. Gracias a mantener su rendimiento académico fue becado en la carrera de Medicina Humana por la dirección de la Universidad Católica del Trópico Seco (Ucatse) en Estelí. 

“Yo creo que los niños pueden tener un futuro, sin embargo, primero deben acceder a la educación. Educación que en mi pueblo sigue siendo un lujo”.

Un sueño compartido

Desde el 15 de noviembre Ricky Pineda impulsa la campaña Dalani Lani Mayangna o “Amor por los niños mayangnas”, en la que se estará recolectando todo tipo de ayuda se está recolectando todo tipo de ayuda y el 15 de diciembre finaliza. 

“Recolectamos juguetes, caramelos, galletas, también ropa, zapatos, chinelas para llevarle una piñata y celebrar a los niños de las comunidades mayangnas y para llegar a Amak son más de 15 horas de recorrido”, cuenta el médico José Antonio Delgado, quien se ha sumado a Pineda.

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“En estas comunidades hay bastantes necesidades y probablemente lo que para usted ya no vale, pero está en buen estado, representa una gran ayuda para estos niños indígenas. Nos hemos unido al doctor Ricky Pineda, primer médico mayangna del país para impulsar esta campaña”.

De acuerdo con esta iniciativa médica, los días 21, 22 y 23 de diciembre se hará la entrega en el territorio de los productos recaudados.  

“Las personas que pueden también nos pueden ayudar con dinero en efectivo, ya que necesitamos movilizarnos por agua y por tierra. Vamos a rentar vehículos y botes. No importa la cantidad, lo poco para nosotros es de mucha ayuda”, expresa Delgado.

Los lugares habilitados para la recolección están ubicados en Managua: 

Clínica Metrópolis, Uniformanía y oficina central de Foro de Educación y Desarrollo Humano.
En Estelí: Clínica médica San Pablo, Radio ABC, Comedor Alfredito.

En Jinotega: contactarse directamente con el doctor Ricky Pineda al móvil 5756-5699
También dispone de la cuenta bancaria en dólares de La Fise: 117271949

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