Suicidio: distintas voces se unen para prevención y atención psicológica gratuita en Nicaragua

“He pensado en quitarme la vida. Tengo dos hijos y no quiero hacerlo, pero ya no encuentro solución y siento que no merezco vivir. Necesito ayuda”. Tras ola de suicidios en Nicaragua, especialista en salud mental crean proyecto social para brindar mensaje preventivo.
Óscar Navarrete

“He pensado en quitarme la vida. Tengo dos hijos y no quiero hacerlo, pero ya no encuentro solución y siento que no merezco vivir. Necesito ayuda”.  Tras ola de suicidios en Nicaragua, especialista en salud mental crean proyecto social para brindar mensaje preventivo frente a un estado de alarma en donde se tiene el silencio como enemigo y la palabra como aliada.

Hablar, hablar y hablar de suicidio es la única manera de prevenirlo.  En 100% Noticias conversamos con tres expertos en salud mental y un pastor evangélico que defienden esta idea. Si no lo hablamos seguirá ocurriendo, sin embargo, hacerlo podría tener un efecto preventivo y hasta disuasorio.

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En 2020 el Ministerio de Salud (Minsa) reportó 330 suicidios y 164 muertes por el Covid-19, aunque la cifra de covid es cuestionada por el subregistro de casos y muertes que oculta el Ministerio de Salud, según denuncias de médicos independientes.

                                                            

Considerando estas últimas oficiales, se estima que un nicaragüense se privó de la vida por día. Es decir, el suicidio siendo una causa de muerte externa duplicó los fallecimientos a la pandemia en el país. Sin embargo, todavía es considerado tabú para la población.

“No solo los jóvenes se deprimen. Los adultos también lo hacemos. Sin embargo, lo callamos y nos tragamos todo lo que cargamos dentro. Escribo porque me siento solo. Es difícil luchar cada día contra ese deseo ferviente de que sea el último”, escribió un adulto solicitando ayuda psicológica.

Mensajes así, hay decenas. La misma historia se repite. Una historia de sufrimiento y desesperanza que cada vez sumerge a más personas en Nicaragua. 

En noviembre pasado, el psicólogo Steven Rivas se vio motivado a aportar un grano de arena tras leer la publicación de un joven abatido en una plataforma digital. Tomó la iniciativa de ofrecer sus conocimientos de forma gratuita donando su tiempo de descanso a través de sus redes sociales. Así nace el proyecto social que promueve la asistencia psicológica y personalizada de modo permanente a quienes la solicitan.

En Estelí, medios locales reportaron al menos cuatro suicidios en la primera semana de noviembre, lo que alertó al gremio de salud mental y dos colegas se unieron a secundar la iniciativa de Rivas.

Este experto explica a 100% Noticias que, tras difundirse su disposición para atender la salud mental sin costo alguno, le sorprendió la reacción de los solicitantes en su búsqueda de auxilio no tardaron en llamarle de todo el país, principalmente del norte. 

“He atendido casos con problemas de conducta, afectivos, emocionales, trastornos depresivos, rupturas amorosas, pérdidas de un ser querido en la cual cada situación ha tenido un efecto positivo después de tener un proceso psicoterapéutico”.

El psicólogo cuenta que la mayoría de sus pacientes son jóvenes menores de 30 años con intenciones de quitarse la vida por problemas familiares o de pareja y adicciones.

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“Todos en algún momento necesitamos el apoyo de un profesional de la salud porque somos seres cambiantes que evolucionamos y no estamos ajenos a la realidad del país”.

En este sentido, Rivas explica que la pandemia del Covid-19 vino a acentuar esos efectos ya que muchas personas han perdido su salud, otros a seres queridos y algunos sus empleos. Suficientes elementos para alterar la salud emocional de los nicaragüenses. 

Hablar de suicidio para prevenirlo

“La mayoría responde que todos tenemos problemas cuando expresamos que estamos mal emocionalmente. La misma familia no se interesa, pero cuando un familiar muere por decisión propia, se preguntan ¿por qué no me llamó a mí? ¿Y saben qué? si llamó e incluso pensaron que era mentira”, escribió Ruth de 25 años en una publicación donde se anunciaba el deceso de una joven esteliana.

Marcela reafirmó la opinión de Ruth agregando a su comentario que ella estaba sufriendo una terrible depresión. En los últimos tres meses fue operada de un reemplazo total de rodilla, salió mal de su pie. Fue abandonada por su pareja, pero lo que más lamenta es el rechazo familiar de quienes no ha recibido una llamada para preguntarle cómo sigue.

El ofrecimiento de apoyo profesional gratuito del psicólogo Steven Rivas llegó a oídos de Ruth y Marcela quienes accedieron a solicitar ayuda. En la segunda semana de noviembre, la iniciativa de Rivas también caló en la psicóloga Michelle Aragón especialista en atención clínica quien manifestó su interés de unirse a la iniciativa de hablar de la salud mental y brindar atención en línea sin costo alguno.

“Al igual que el psicólogo, me gustaría ponerme a la orden para ayudar de manera gratuita a las personas que lo ameriten. Voy a tratar de hablar con otros colegas para ver si se suman”. A la fecha Aragón ha respondido más de 20 solicitudes de atención psicológica. 

Para estos expertos el suicidio es un problema de salud pública y las altas estadísticas deberían preocupar a la sociedad nicaragüense, ya que reflejan el nivel de calidad de vida y la necesidad de las personas para tener acceso gratuito a la salud mental.

“Lo que más me sorprendió fue la cantidad de personas que están atravesando situaciones de duelos no resueltos y en estados depresivo con ideación suicida. Creo que estamos en un estado de alarma y no estamos hablando lo suficiente del tema”. 

Aunque a salud mental es esencial, pero en Nicaragua es una tarea pendiente por falta de presupuesto a las instituciones a cargo de esta rama sanitaria para que estén capacitadas y preparadas tanto a nivel técnico y teórico como dotadas con profesionales disponibles en centros dedicados a dar atención y seguimiento con calidad.  

“Hay muchos que viven con ansiedad y depresión sin darse cuenta y llevan esa gran carga emocional encima. En este proyecto vemos a personas que no pueden pagarse un psicólogo privado, pero tienen interés en recibir acompañamiento profesional”.

Michelle Aragón invitó a la también psicóloga Adriana Zeledón quien tiene cinco años de trabajar con niños autista para reforzar el proyecto de voluntariado junto a Steven Rivas.

Cuidar la salud mental 

Zeledón narra que, recibió llamadas de distintos departamentos y de los casi 15 casos atendidos, le impresionó el de una joven que tenía un proceso farmacológico, pero le fue suspendido porque el sistema público no está cubriendo totalmente la salud mental. 

“Esta muchacha acudió al hospital de Granada, tenía tratamiento con fármacos, luego se le fue disminuyendo la cantidad de citas. Cuando el trastorno presenta síntomas fuertes, la ayuda va más allá de una terapia y se vuelve algo crónico al requerir medicamentos”.

Con este ejemplo, Zeledón, explica que algunas personas como la joven citada inician el proceso psicológico y luego se retiran dificultando su recuperación. Destaca la importancia que tiene en el paciente tener un rol activo al tomar las riendas de su situación. 

“Nosotros no brindamos fármacos, pero sabemos que los medicamentos tienen tanto efectos negativos como positivos en la persona. Esta muchacha dejó de recibir atención y se dio de alta ella sola”.

La experta dice que abandonar un proceso psicológico es común en la sociedad nicaragüense porque con facilidad tiende a olvidar. Agrega que los pacientes que tienen un trastorno entran en remisión y cuando se sienten mejor creen que no necesitan ayuda, razón por la que optan a retirarse.

“La salud mental está en todos los ámbitos, sin embargo, no se nos enseña la importancia de esta ni tampoco escapa al machismo ni al pensamiento político ni religioso”. 

Según la especialista Adriana Zeledón en muchas familias todavía se inculca que la persona que asiste al psicólogo está loca o es por un demonio. Hay múltiples factores que limitan al nicaragüense a tener una salud mental saludable. 

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“No necesitamos estar mal para que un psicólogo nos valore nuestra salud mental, si estamos bien es excelente, pero es un especialista quien determina cuando darnos de alta. Si es un trastorno se le da seguimiento, pero si la dificultad es situacional se le da el apoyo hasta que la persona cuente con las herramientas para enfrentar los desafíos”. 

“No estás solo Nic”

Estos especialistas, en su tiempo libre se dedican a dar consultas gratuitas para dar estrategias y herramientas a quienes se acerquen dando acompañamiento en el tema de la salud mental a través del grupo de Facebook “No estás solo Nic”, también pueden llamar a la línea de WhatsApp 8688-9876. 

Este equipo añade que mantienen una posición neutral, separando los intereses políticos, religiosos o de género.

“No tengan miedo. No se avergüencen ni omitan detalles de lo que están sintiendo porque las personas que trabajamos en el área de salud mental queremos ayudarles”, expresa Adriana Zeledón. Por su parte, Michelle Aragón insiste en reafirmar que si creen que necesitan ayuda para salir adelante se acerquen. “Siempre hay una salida por muy imposible que parezca”.  “Amarnos es cuidar nuestra salud mental”, dice Steven Rivas.

Pastor evangélico: “es importante escuchar” 

Con más de 27 años de dirigir la iglesia "Esposa del Cordero" en San Juan del Río Coco, municipio de Madriz, el pastor evangélico Wilfredo Cornejo comparte que en el término espiritual el suicidio se da por un vacío que hay en las personas ante la ausencia de Dios.

“La persona se ve presionada por los problemas y situaciones que atraviesa y contempla el suicidio como su única opción porque no tienen la palabra de Dios en su corazón porque el Señor tiene la solución para todos los problemas sin importan cuan grande sea”.

El líder religioso expresa que a menudo la falta de conocimiento de las personas por ignorar que en Dios hay respuesta y perdón para empezar de nuevo las empuja a la peor decisión que es privarse de la vida.

“Todos tenemos problemas. Cristianos y no cristianos. Creyentes o no creyentes. La diferencia es que cuando estamos alejados del Señor no sabemos a quién acudir, pero cuando tenemos a Dios en el corazón sabemos que nuestra ayuda viene de Dios”.

Cornejo respalda el apoyo psicológico, pero dice que en primer lugar se debe buscar a Dios. Aunque lo mejor sería tener la doble protección: al contar con la ayuda espiritual que es tan esencial y la profesional.

El pastor Wilfredo Cornejo narra a 100% Noticias que en tantos años de ministerio ha brindado consejería a muchas personas y como hombre de fe lo primero que hace es acercarles a Dios.

“Le decimos a esa persona que hable, que se desahogue y cuente lo que le está pasando. Es muy importante escucharla para darle esperanza. Nosotros decimos que cualquier situación tiene arreglo y que la solución no es quitarse la vida. Tratamos de estar cerca animando y consolando en su dolor”.

Cornejo recuerda el caso de una joven que en el pasado sufrió agresión sexual por parte de su entonces novio y quedó embarazada. 

“Ella quería quitarse la vida porque le avergonzaba lo que iba a pensar su familia y manifestó deseos de quitarse la vida. La aconsejamos y gracias a Dios recapacitó ahora está feliz con su niño que ya está grande”.

Además, este guía espiritual coincide con los expertos en salud mental que la mayoría de los afectados pertenecen a la población joven y el rango de edad está entre los 18 y 30. 

“Yo no he tenido casos de gente mayor de 40 o 50 años. La mayoría con ideas suicida está por debajo de los 30”.  

Alerta a las señales de alarma

Expertos recomiendan estar atentos a detectar las señales de alarma y ofrecer ayuda porque siempre hay indicios. Algunas personas las manifiestan de forma verbal por esa razón es importante la escucha activa, ya que la solución podría estar en nosotros. 

En este punto, quienes han sufrido el duelo por un pariente que se suicidó, no deben sentir culpa ni vergüenza por prejuicios sociales ni religiosos. Compartir el testimonio podría ayudar a comprender mejor. Finalmente, la principal red de apoyo es la familia.

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