Relatora CIDH Antonia Urrejola le preocupa el debilitamiento en el servicio de salud ante despido de médicos

AP

A dos años de la revuelta social del 2018, continúan las persecuciones y detenciones arbitrarias contra ciudadanos que se oponen al régimen Daniel Ortega, así lo aseguró Antonia Urrejola, relatora de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos de la OEA para Nicaragua.

“Continúa la crisis cuando hubo manifestaciones se derivó en violación de derechos humanos, hoy se encuentra en una quinta fase de un estado policial donde se limitan las libertades públicas y no se puede manifestar en la calle” expresó Urrejola.

La relatora de la CIDH manifestó su preocupación por los más de 90 presos políticos que mantiene el régimen en las cárceles “la Comisión registra 90 presos políticos nicaragüenses, a quienes no se les ha hecho el debido proceso y se presentan acusaciones sin fundamentos, en paralelo un panorama de graves violaciones a los derechos humanos” refirió.

Leer más: Sentencian a 10 años de prisión a presos políticos María Esperanza Sánchez y Víctor Soza

“Se han cometido graves violaciones a los derechos humanos y nosotros hemos señalado ejecuciones extrajudiciales, torturas, un conjunto de crímenes que en el derecho internacional son establecidas como crímenes de lesa humanidad” explicó Urrejola.

Respecto a los crímenes en el campo, la relatora señala un incremento de la violencia en el interior del país, principalmente contra opositores y disidentes “un aumento considerable de la violencia en el área rural e indígenas, hay un factor en común que se trata de gente opositora o disidente y en las denuncias se refieren a la presencia de paramilitares, no tenemos toda la información precisa, pero hemos visto que el Estado no se ha hecho cargo de este aumento de la violencia, no ha iniciado investigaciones para sancionar a los responsables” indicó.

Entorno a la situación del manejo del coronavirus, la relatora de la CIDH señaló que la situación dista de ser normal en el país centroamericano, “es muy preocupante la situación de Nicaragua porque la pandemia se sumó a la crisis de derechos humanos, los ciudadanos tienen desconfianza en el sistema por la falta de división de los poderes del Estado”.

Leer más: Álvaro Ramírez: Uso de hidroxicloroquina "atenta contra la salud" de pacientes COVID-19

Según Urrejola, la falta de transparencia en el número de muertos y contagios es evidente, al compararse con el resto de países vecinos “la transparencia en la información es muy grave, eso es lo que más nos preocupa las autoridades dan información contradictoria claramente los números de muertos y contagios dista de las cifras de la sociedad civil. Si se compara con los países vecinos es bien difícil creer que en Nicaragua es un oasis, respecto a la pandemia cuando los países vecinos tiene una grave situación de contagio y por lo tanto nosotros nos preocupa que la autoridad no le ha dado la relevancia a la pandemia”.

Urrejola enfatizó en el debilitamiento del servicio de salud público debido a que desde la crisis de abril 2018, el régimen despidió a casi 400 despidos de trabajadores de la salud entre ellos especialistas y en el marco de la pandemia se reportan despido de médicos por manifestar su preocupación por la pandemia COVID-19.

Ayúdanos a romper la censura,
necesitamos tu apoyo para seguir informando

DONA AQUÍ