Luz Elena Sequeira, la primer maratonista de Nicaragua que rompió las barreras de la discriminación

El inicio de su carrera deportiva fue fortuito, relata a la Voz de América Luz Elena Sequeira. Fue en un evento en Managua a favor de una causa social. Esos primeros cinco kilómetros se convirtieron en 50, y así sucesivamente.

Unos zapatos deportivos, la silueta de una mujer con largas piernas definidas corriendo, y las energías de un día nuevo resaltan en medio de los rayos del sol que sobresalen en la carretera panamericana. Se trata de Luz Elena Sequeira, la primera nicaragüense en convertirse en ultramaratonista, un evento deportivo que incluye una carrera a pie de mayor recorrido que la longitud de un maratón tradicional.

Para lograrlo no fue tan fácil, asegura. Según explica a la Voz de América, los deportes estaban dominados por los hombres hace nueve años, cuando comenzó a incursionar en el deporte.  

“La primera vez que yo apliqué como ultramaratonista me quedaron viendo como diciendo ¿qué vas hacer acá? Si sos una muchacha delgadita, que sólo corría. Entonces yo me dije: tengo la capacidad para hacer la carrera y al final logré que me aceptarán, y logré un desempeño bien positivo en esta carrera”, cuenta la maratonista.

Lea Màs: Exiliada en Noruega Michelle Tapia recauda dinero para gastos legales y evitar deportación a Nicaragua

Según su experiencia, de cada diez hombres que participaban en un maratón al que ella asistía, solo había una mujer. “Era cómico porque en las fotos salía rodeada de hombres, entonces siempre fue pensado como un deporte rudo para los hombres”.

                                                    

El inicio fue fortuito, relata. En octubre de 2012 una amiga la invitó a recorrer cinco kilómetros en un evento en Managua a favor de una causa social. Luego de eso todo cambió. “Fue amor a primera vista la corrida. Terminé la primera carrera y me sentí tan a gusto con el deporte, que quise comenzar a entrenar más”.

Cinco kilómetros se convirtieron en 50, y así sucesivamente, al punto de obtener el reconocimiento de “La Nica de Hierro”, por sus habilidades y rapidez para destacarse.

“Porque tuve un avance bien rápido con una cantidad de kilómetros en un periodo de tiempo bien corto, un hombre me dijo, es que esta mujer es como de hierro, entonces si es nicaragüense, le vamos a decir ‘La Nica de Hierro’ y desde ahí quedó el nombre de La Nica de Hierrro”, cuenta con emoción.

Puede leer: Comisión de Buena Voluntad se reúne con grupos de exiliados en Costa Rica

Sequeira no solamente corre por varios kilómetros, sino que adicionalmente practica ciclismo de ruta, natación, boxeo, y yoga.

Algo clave que la acompañan en sus ejercicios, es la alimentación saludable como frutas y vegetales para cuidar su cuerpo y tener mayor ligereza.  

Mujer desafiante en Centroamérica

La disciplina de “La Nica de Hierro” logró que en 2019 la revista Estrategia y Negocios la incluyera entre las 50 mujeres más desafiantes de Centroamérica, a la par de otras personalidades de la región.

Además destaca que posteriormente muchas mujeres fueron incursionando en los deportes, algo que considera un logro para Nicaragua.

“Hoy me llena de orgullo de saber que hay más mujeres ultramaratonistas aquí en Nicaragua y eso es muy bueno y positivo porque nos estamos incluyendo más en un deporte que ha sido dirigido erróneamente para los hombres”.

Leer más: Joven exiliada en Noruega a punto de ser deportada, teme regresar a Nicaragua

                                                         

Luz Elena calcula que ha recorrido más de 30 mil kilómetros en competencias nacionales e internacionales. En 2021, pretende seguir inspirando a más mujeres para que logren alanzar sus metas como deportistas.

“Yo creo que hemos avanzado un poco lento, pero poco a poco hemos podido involucrarnos más en el deporte. Hay más apoyo hacia los hombres, pero debemos seguir hacia adelante. Debemos luchar para que se abra el camino a mas generaciones”, concluye

Ayúdanos a romper la censura,
necesitamos tu apoyo para seguir informando

DONA AQUÍ