Gioconda Belli: "En Nicaragua, la actuación de Ortega es cavernaria"

AFP

La escritora y activista nicaragüense Gioconda Belli afirma que urge presionar al presidente Daniel Ortega para reanudar el diálogo con la Alianza Cívica, adelantar las elecciones de 2021 "y hacer hasta lo imposible para evitar otra guerra" como la que desangró al país en décadas pasadas.

En entrevista con la agencia dpa, la autora de Sofía de los presagios y La mujer habitada, entre una vasta obra en poesía y novela, analizó la situación de Nicaragua a cuatro meses de iniciadas las protestas contra Ortega, las que derivaron en una gravísima crisis que ha dejado más de 400 muertos y 2.800 heridos, según ONGs de derechos humanos.

"Me resisto a creer que tendremos que repetir la historia y armarnos para derrocar esta dictadura. No se lo merece Nicaragua. Hay que hacer hasta lo imposible por evitar otra guerra, excepto renunciar al derecho a la libertad", dijo Belli, que en la década de 1970 participó en la lucha sandinista que derrocó al dictador Anastasio Somoza.

Según la reconocida poeta feminista, la comunidad internacional debe "actuar por el bien de los nicaragüenses y convencer a Ortega de que en este siglo ya no pueden existir tiranos que intentan encerrar un país en una jaula y tirar la llave al mar".

Gioconda Belli, que también es la presidenta de la organización de escritores PEN Internacional, capítulo Nicaragua, condenó las amenazas y ataques de personas ligadas al Gobierno contra periodistas y medios independientes, las cuales "han ido aumentando mes a mes en frecuencia y en violencia".

"Lo más preocupante es no saber hasta dónde piensan llegar en esta campaña represiva. Lo que hemos visto hacer a esta pareja gobernante en los últimos cuatro meses ha sobrepasado los límites no sólo de lo legal, sino de lo racional", indicó refiriéndose al ex guerrillero de 72 años y a su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo.

"La actuación de Ortega y de su Gobierno ha sido cavernaria, una reacción primitiva, inmadura, carente de todo sentido de medida y proporción. Es como ver a alguien dando manotazos a diestra y siniestra", añadió en alusión a las acciones armadas de policías y paramilitares, los ataques a iglesias y a obispos católicos y las capturas de opositores en casi todo el país.

También se refirió a denuncias de acoso oficial sobre el canal 10 (privado), que según sus periodistas respondería a un plan para controlar la televisora, crítica a la administración Ortega. "Esto evidencia la voluntad del Gobierno de imponer su discurso y su punto de vista, no importa si para esto tienen que violar las leyes", advirtió.

Gobierno pretender dividir al pueblo

A juicio de Belli, Daniel Ortega ha seguido una "estrategia errada" al descalificar el trabajo de instancias como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y desconocer mandatos éticos universalmente aceptados. "Esta posición le acarreará muchos problemas internacionales que agravarán su situación interna e irán socavando el poco apoyo que le queda", expresó.

La escritora cuestionó además a la pareja gobernante por pretender "inventar un lenguaje capaz de dividir a un pueblo e incitarlo a enfrentarse como enemigos" para asegurarse su lealtad. "Es un crimen y condeno a quienes usan la palabra para matar y provocar la muerte", subrayó.

No obstante, descartó la posibilidad de que Ortega logre instaurar en el país modelos como los de Cuba o Venezuela, ya que "Nicaragua no tiene petróleo y tampoco es una isla, no puede permanecer aislada".

Opinó que, además, el Gobierno de Nicaragua no es más que dos personas sin equipo ni segundos al mando. "Son impulsivos, auto-destructivos y su propia megalomanía terminará siendo su peor enemiga", vaticinó.

Por otro lado, el pueblo nicaragüense "cree en los sueños porque ya los vio cumplidos una vez y esa historia de terquedad e insistencia se ha pasado de generación en generación", subrayó Belli.