Política de “reconciliación” de Ortega es un “mecanismo de control”, dice Harley Morales

El gobierno sandinista, aunque no dejó claro cómo se trabajará esa política de “reconciliación”, el documento señala que la “cultura de paz” se “fortalecerá” desde todos los espacios: escuela, iglesia, comunidad y ámbito laboral
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Ante el anuncio que hiciera Rosario Murillo, la semana pasada, sobre el proyecto de la Ley de Reconciliación Nacional, Harley Morales, miembro de la Alianza Universitaria Nicaragüense (AUN) y de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia (ACJD), dijo que esto solo “entorpecerá” las gestiones a una salida pacífica de la crisis sociopolítica que vive Nicaragua desde hace más de seis meses.

En el documento, presentado por el gobierno, se puede apreciar la política de “cultura de paz” que receta Daniel Ortega y Rosario Murillo, a través de la policía -la institución más represiva durante estos meses- quien es la “encargada” de promover la “seguridad ciudadana” por medio de la “reconciliación”.

“En realidad no es una ley, es una construcción de una política… es un intento de hablarle a su propia base”, refirió Morales, y agregó que integrar a la policía en este proyecto solo “reforzará el liderazgo sandinista”.

“Este intento de política viene a generar un mecanismo de control, a través del control de las ideas y comportamiento de desmovilizar al pueblo que se ha levantado”, opinó el líder estudiantil.

Para Morales, este tipo de “reconciliación” solo “viene a frenar el proceso”, puesto que existe un  gran descontento entre los nicaragüenses “que no se va a apaciguar con una política unilateral del gobierno”.

El gobierno sandinista, aunque no dejó claro cómo se trabajará esa política de “reconciliación”, el documento señala que la “cultura de paz” se “fortalecerá” desde todos los espacios: escuela, iglesia, comunidad y ámbito laboral.

“La avanzada selección y la represión van a seguir. Hay un pueblo que se quiere seguir manifestando y al gobierno le incomoda mucho este intento de que siga marchando… el régimen está buscando todos los medios (para controlarlo)”, dijo Morales.

Aunque el gobierno se niegue a volver a la mesa del diálogo, el documento gubernamental expresa que la policía impulsará los “espacios y oportunidades para el diálogo y el reencuentro de las personas, familias y comunidades en función de la cultura de paz”.

La represión del gobierno sandinista ha dejado 528 muertos, según la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos, ANPDH, y 552 presos políticos, de acuerdo a la Unidad Nacional Azul y Blanco. Sin embargo, Ortega rechaza esta realidad y asegura que solo existen 273 privados de libertad.