Gestionan en la OEA una resolución que declare ilegítimas las elecciones del 7 de noviembre y se pida la salida a Ortega

El exdiputado Miguel López Baldizón y miembro de la Iniciativa por el Cambio, afirmó a Portavoz Ciudadano que la clave para salir de Ortega y su dictadura es la unidad de la oposición y lamentó que en el país todos los líderes quieren ser caudillos, una ambición cuyo costo está siendo pagado injustamente por los nicaragüenses que hasta hoy no han podido recuperar la libertad y la democracia.

Además informó que están gestionando una resolución en la OEA para que se declare ilegítimo todo el proceso electoral y a las personas que participen y sean designadas por el Consejo Supremo Electoral en un cargo público, incluido Daniel Ortega y Rosario Murillo.

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Baldizón, quien es miembro del directorio y coordinador de la Comisión Preparatoria para la integración del gobierno de transición en la Iniciativa, dijo “que uno de los principales factores que han impedido la unidad en primer lugar es la cultura política que tenemos los nicaragüeses, que es una cultura orientada hacia el caudillismo, todo mundo quiere ser caudillo, todo mundo quiere ser cacique, todo mundo quiere ser jefe y todo mundo quiere que se junten alrededor de mí y yo controlo y decido todo, teniendo una hegemonía sobre todas las decisiones”.

                                                        

La situación empeora porque se une el elemento ideológico. “Yo con ese no me siento a platicar, ese es mi enemigo, esa persona no me cae bien, hay intereses personales, también de alguna forma, la gente que tiene aspiraciones y lógicamente puede ver arriesgada o en peligro esas aspiraciones”.

Es por esa razón, que Baldizón asegura que están proponiendo desde la Iniciativa por el Cambio un proyecto de nación, donde quienes tengan aspiraciones “sea el pueblo el que decida si esa persona reúne los requisitos para ocupar un cargo público, de elección popular o no. Eso vendrá en su momento para quienes tengan esas aspiraciones”.

No hay espacio para intereses personales

Pero antes de cualquier intento de aspiraciones personales, Baldizón insiste en que ahora la apuesta debe ser la unidad para sacar a la dictadura del poder. “No es momento de estar pensando en intereses personales o de hegemonía de organizaciones o de sectarismo ideológico, hay que desprenderse de todo ese tipo de nimiedades, que han perjudicado la unidad”, afirmó.

Para Baldizón lo que ahorita debe ser prioridad es el amor a la patria, entender el sufrimiento del pueblo nicaragüense, del drama que se está viviendo en las cárceles, los exiliados, los desaparecidos, de los asesinados y quien no tengan entre sus prioridades esa realidad, “es mejor que no se acerque al proceso de unidad, para no perjudicarla”.

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Iniciativa por el Cambio nació antes del estallido social del 18 de abril del 2018 y reúne a personalidades que tienen como único objetivo conseguir la salida del poder de Daniel Ortega. El grupo creció a raíz de las revueltas cívicas, lo que fortalecido la meta de sus miembros de ayudar a Nicaragua a retornar a la democracia.

López Baldizón explicó que desde la Iniciativa han venido trabajando en una unidad de acción, la cual se recoge en un documento que han preparado y que ha sido respaldado por 78 organizaciones dentro de Nicaragua, América Latina y Europa.

En el marco del mismo van a realizar en los próximos días un foro, denominado: Foro Concertación por la Justicia y la Democracia en Nicaragua para poder transitar de la dictadura a la democracia.

Además se va a lanzar un llamado a la unidad para que juntos “podamos trabajar en tres puntos concretos: la declaración de ilegitimidad, construir un proyecto con visión de nación y la elección de un gobierno de transición por medio del voto directo del pueblo”.

El exlegislador sostiene que siempre han señalado que había ninguna posibilidad de realizar elecciones libres y transparentes con una dictadura en el poder y que para poder llevar a Nicaragua hacia la democracia es imprescindible la caída de la dinastía Ortega-Murillo y posteriormente ya con un país libre el pueblo podrá elegir a las nuevas autoridades y qué tipo de nación quiere construir.

“Tanto la comunidad internacional como el pueblo nicaragüense estamos en la obligación de no reconocer el proceso electoral, los resultados electorales, los elementos de ese fraude y consecuentemente los actos que se deriven del mismo”, afirmó.

Hacen gestiones en la OEA

Indicó que desde la resolución de octubre del 2020 de la Organización de Estados Americanos como Iniciativa han realizado un análisis sobre el proceso electoral y sus preparativos y han concretado reuniones con miembros de los grupos de trabajos que se crearon en la OEA para hacerles ver que era imposible que la dictadura pudiera cumplir técnicos mínimos para asegurar un proceso electoral medianamente aceptable.

Una muestra de que era imposible ese cumplimiento, López Baldizón mencionó que solo depurar el padrón electoral significaba varios meses de trabajo.

También han enviado varias notas a la OEA y al grupo de embajadores que siguen de cerca el cumplimiento del mandato de la organización en Nicaragua, donde piden una resolución del Consejo Permanente de la organización donde declare que el proceso electoral que se llevará acabo en Nicaragua no cumple con los estándares internacionales y que el mismo culminará con un fraude el 7 de noviembre y por lo tanto la comunidad internacional debe desconocer esos resultados y por tanto declarar la ilegitimidad de los que resulten electos en este proceso.

En los próximos días, agregó, enviarán una vez más ese pedido al seno de la OEA.

La aspiración del bloque opositor es que se repita la misma experiencia del 23 de junio de 1979, cuando en una reunión de consulta de cancilleres de la OEA se consiguió una resolución contra Somoza, la cual pedía la salida inmediata y definitiva del dictador, la instalación de un gobierno provisional y la convocatoria a elecciones libres en un periodo de 12 meses.

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“Esto quiere decir que si el Consejo Permanente resolviera de forma similar, teniendo muchos más elementos de los que tuvo en aquel entonces la reunión de cancilleres, pudiéramos entonces avanzar en este proceso de pedir la salida del régimen Ortega-Murillo y todos sus funcionarios públicos de los cuatro poderes del Estado y la instalación de un gobierno de transición”.

López Baldizón enfatizó: “La unidad es la puerta hacia la libertad y a la unidad le tiene terror Daniel Ortega. Esa unidad es necesaria para poder avanzar en este proceso de salida de la dictadura”.

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