MATÓ A SU HIJASTRA DE UN AÑO PORQUE LE QUEBRÓ EL CELULAR

Los médicos atendieron a Morena Díaz, quien presentaba convulsiones, sangrado y golpes en distintas partes de su cuerpo. La madre, de apellido Correa, de 18 años, justificó a los doctores que la pequeña se cayó y se golpeó la frente.

Morena murió en el hospital. Los médicos no pudieron salvarle la vida ya que ella sufrió una fractura en el cráneo y hemorragias severas internas que provocaron convulsiones. Los médicos decidieron alertar a las autoridades porque encontraron moretones en el cuerpo de la niña y no descartaron que se tratara de un caso de abuso a menores.

La policía llegó y el novio de la madre, de apellido Carrizo, de 16 años, confesó que había golpeado a Morena porque ella le botó el celular. "Ella tenía mi celular en sus manos, lo tiró al piso y lo quebró...La agarré a palazos y patadas". "El teléfono lo botó mi hija, él lo recogió y vio que se quebró. Él reaccionó de manera violenta y la golpeó", dijo la madre.

Las autoridades esposaron al joven y lo llevaron a una cárcel. Ahí fue golpeado por otros reclusos, quienes conocieron lo que él había hecho.

El padrastro de la menor, cuando era trasladado a las celdas policiales. El padrastro de la menor, cuando era trasladado a las celdas policiales.

Uno de los internos era su cuñado, quien tomó justicia por sus propias manos por haber matado a su sobrina. El chico fue aislado y está protegido por la fuerza policial debido al rumor de un posible atentado contra él.

El adolescente fue imputado por homicidio agravado por ensañamiento. Por otra parte la madre podría estar acusada de encubrimiento y homicidio. Según confirmaron fuentes judiciales al diario La Nación de Argentina, la condena que le espera al joven es de ocho a 25 años de cárcel, pero por tratarse de un menor de edad podría ser de 11 a 12 años.