Noticias NicaraguaEspecialesPedro Pablo, el abogado sin manos y sin pies que ha salido adelante en Matagalpa

Pedro Pablo, el abogado sin manos y sin pies que ha salido adelante en Matagalpa

A pesar de su discapacidad, don Pedro Pablo ha demostrado ser capaz de salir adelante y dice no temer las dificultades de la vida.
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Si de algo se siente orgullo don Pedro Pablo López Rizo, es que a pesar de su discapacidad, ha demostrado ser capaz de salir adelante por su propio esfuerzo. De pequeño le tocó lidiar con las burlas de sus compañeritos de clases, quienes en su inocencia se burlaban de él por no tener manos y pies.

Doña Martha Rizo Puente, madre de Pablito -a como lo llaman sus vecinos-, contó lo duro que ha sido para el menor de sus dos hijos poder salir adelante.

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“Cuando nació me puse triste al verlo como era. Verlo sin manos y sin pies me partió el alma, nunca me imaginé que mi hijo iba a nacer así”, contó doña Juana, quien se siente orgullosa del esfuerzo de Pedro Pablo, quien ahora es un reconocido abogado de Matagalpa.

Amante del béisbol

Cada vez que don Pedro mira un juego de béisbol, sus emociones flotan. Su pasión por este deporte lo llevó a ser un buen jugador de esta disciplina.

“Me encanta el béisbol, mi mayor emoción la tengo cuando estoy con mis amigos jugando”, cuenta López Rizo.

“Soy un buen bateador, corro por todas las bases y difícilmente se me escapa un out”, se jacta el inigualable personaje.

Su buen desempeño, cuando le toca el turno al bate, roba la admiración de sus amigos, a quienes aconseja cuando platica con ellos. “Me gusta reír, soy una persona comprensiva. Me gusta aconsejar a mis amigos”, contó.

"Todos me hacían burlas"

Con la serenidad que lo caracteriza, don Pedro Pablo contó que cuando comenzó los estudios de preescolar y primaria se enfrentó a una dura realidad.

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“Los niños se reían de mí al verme como caminaba o me preguntaban por qué me faltaban mis manos y mis pies. Ellos no comprendían mi discapacidad y eso me ponía muy triste, hasta el punto de llorar”, recordó López Rizo.

Don Pedro, quien es originario del departamento de Matagalpa, dijo que “gracias a esas burlas”, se empeñó en demostrar que podía ser capaz de salir adelante y ser un ejemplo para los demás.

“Ese mal comportamiento, en vez de frustrarme, me motivaron a no darme por vencido. Cuando yo llegaba a casa, le contaba a mi madre lo que me hacían los niños y ella dentro de su inmenso amor maternal me decía que no les hiciera caso, que les demostrara que yo podía ser mejor que ellos y gracia a ella lo logré”, dijo con mucho orgullo el abogado al momento que abraza a su madre.

Don Pedro Pablo recuerda que uno de los momentos más duros de su vida fue cuando tenía 12 años de edad. “Mis padres se separaron y mi papá se fue de la casa. Sentí que el mundo se me venía encima. Miré el esfuerzo de mi madre por sacarme adelante”, manifestó.

"Siempre lo ayudé"

Doña Juana Rizo recuerda con lujo de detalles lo difícil que fue para ella llevar a su hijo a clases. Los cincuenta metros de distancia que había de la casa al colegio los sentía eternos.

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“Siempre llevé a mi hijo chineado al colegio y viceversa. Entre más grande iba, más pesaba. A veces sentía que mis espaldas no daban para más”, recordó doña Juana.

La mujer de 65 años de edad repitió esa acción hasta que su hijo llegó a quinto grado.

“Me propuse caminar solo y dejar que mi madre descansara. No podía dejarme vencer”, recuerda don Pedro.

Al ver la fuerza de voluntad de caminar de su hijo por sí solo, doña Juana compró unos protectores de cuero para que su pequeño Pablito se los colocara en las rodillas y se movilizara al colegio.

"Un buen hijo"

Cuando doña Juana se enferma, su mejor médico es su hijo, de quien afirma, recibe los mejores cuidados necesarios para recuperarse.

“Pablito siempre está pendiente de mi. Cuando me enfermo él siempre está pendiente de mi medicamento”, añadió doña Juana, quien afirma que se siente bendecida y agradecida con Dios por la oportunidad que Dios le dio de ser madre de Pedro Pablo.

“Pablito me cuida, me dice que me quiere. Es una bendición tenerlo como hijo. De él aprendí que el querer es poder y él siempre ha logrado lo que ha querido”, finalizó doña Juana.

El amor le llegó por redes sociales

Una solicitud de amistad que envió don Pedro Pablo a Martha Carballo Calero, una joven originaria de Bluefields, pronto le cambiaría la vida.

En poco tiempo, don Pedro se ganó el corazón de Martha y no pasó mucho para que aceptara ser su esposa.

“De Pedro me enamoró su sinceridad y seriedad y eso hizo que se calara en mi corazón”, expresó Martha Idalia Calero, esposa del abogado.

“En mi familia adoran a Pedro. Ellos han tratado de apoyarnos. Pedro ha tenido un consejo en los momentos más difíciles”, explicó Carballo, quien no dudó en darle el sí en un altar de la iglesia Católica.

Desconocen origen de discapacidad

Aunque en la familia poco saben qué pudo causar la discapacidad de don Pedro, el doctor David Líber Solís, recordó que hoy en día es fácil conocer cuál es el trastorno que aqueja al reconocido mediador judicial de Matagalpa. 

“El padecimiento de don Pedro Pablo es conocido como el síndrome de Tetra-Amelia, que es lo que causa malformaciones múltiples en el cuerpo de la persona”, señaló el médico.

“Amelia es un trastorno muy raro y genéticamente letal, que se caracteriza por la ausencia de las cuatro extremidades y que está asociado con malformaciones mayores que afectan la cabeza, cara, ojos, sistema óseo, corazón, pulmones, y de otros órganos”, explicó Solís.

“Aunque estos padecimientos son genéticos, no siempre es así”, aclaró el galeno.

Sueña con casa propia

Uno de los mayores sueños de don Pedro Pablo López, es tener su propia casa para que su hijo crezca ahí.

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En la actualidad, don Pedro alquila una vivienda en Matagalpa, pero con el poco dinero que gana, no ajusta para los gastos de su familia.

“Me gustaría tener mi propia casita. Con que me vendan un terreno en pequeñas cuotas estoy seguro que poco a poco podré construirla”, señaló don Pedro.

En la actualidad, don Pedro alquila una vivienda fuera de  Matagalpa. Si usted desea apoyar a este guerrero, puede dirigirse al barrio Yaguare, en Matagalpa, de donde fue Canal 48, 150 metros al este, casa de dos pisos o bien llamando al número 8725-1851.

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